El talento rumano vuelve a brillar en una final donde cada detalle marcó la diferencia
La Copa del Mundo de Fort Lauderdale volvió a ofrecer un espectáculo de vértigo en la prueba masculina de saltos de gran altura desde 20 metros. Tres rondas de altísima exigencia, un duelo directo entre los mejores del mundo y un desenlace que confirmó el extraordinario momento del rumano Cătălin‑Petru Preda, quien se llevó la victoria con una actuación sólida, elegante y prácticamente sin fisuras.

Un inicio ajustadísimo: Heslop, Popovici y Preda separados por décimas
La prima ronda dejó claro que la competición sería una batalla milimétrica. El británico Aidan Heslop abrió la jornada con un salto de enorme dificultad y precisión, colocándose líder con 186.80 puntos.
Justo detrás del británico se posicionaron los rumanos Constantin Popovici (186.00) y Cătălin‑Petru Preda (185.90), demonstrando la calidad del equipo rumano.
El mexicano Jonathan Paredes, uno de los saltadores más elegantes del circuito, se mantuvo cerca con 181.80, mientras que el ucraniano Oleksiy Prygorov (176.85) completó la Top 5.
Comentamos la posición de los italianos Davide Baraldi en el lugar 6 (167.55) y Andrea Barnabá (7) con 160.30. El atleta español Carlos Gimeno, quedó en el lugar 15 (119.00).
La semifinal cambia el guion: Preda toma el control
La segunda ronda fue decisiva. Preda ejecutó un salto impecable, cargado de control en la fase aérea y una entrada al agua casi perfecta, que lo catapultó al liderato con 283.10 puntos.
Popovici (279.60) y Heslop (278.60) se mantuvieron a la estela, pero sin poder igualar la limpieza técnica del rumano.
Paredes, siempre consistente, se consolidó en la cuarta posición (268.20), mientras que el italiano Davide Baraldi (262.95) sorprendió con una semifinal brillante que lo dejó a solo 20 puntos del podio provisional.
El español Carlos Gimeno tuvo que retirarse antes de la final.
Una final de autoridad: Preda se corona con más de 435 puntos
La ronda final confirmó lo que ya se intuía: Preda estaba en un nivel superior. Su salto definitivo, de altísima dificultad, lo llevó hasta los 435.60 puntos, una puntuación que refleja tanto su precisión como su madurez competitiva.
El italiano Davide Baraldi, con apenas 24 años, firmó la mejor final de su carrera y se alzó con un meritorio segundo puesto (380.25), consolidándose como una de las grandes revelaciones del circuito.
El mexicano Jonathan Paredes, fiel a su estilo elegante y técnico, completó el podio con 371.60, superando a Popovici (363.70), que terminó cuarto tras una final menos estable de lo habitual.
Heslop, que había liderado la primera ronda, cerró en quinta posición (359.45) tras un salto final que no alcanzó la ejecución de sus dos primeras rondas.
Un circuito en plena evolución
La prueba masculina dejó varias conclusiones claras. Rumanía sigue siendo la referencia absoluta del salto de gran altura, con Preda y Popovici como líderes indiscutibles. Italia y México consolidan su presencia en el top mundial, mientras que jóvenes como Baraldi o Barnabà muestran que la nueva generación viene pisando fuerte.
Fort Lauderdale volvió a ser un escenario ideal: técnico, exigente y espectacular. Y si algo dejó claro esta edición es que la lucha por el título mundial será más intensa que nunca.
