La llamada personal de Luciano Spalletti convence al delantero noruego, que busca un rol de titular en Turín
El mercado de fichajes estival comienza a agitar los cimientos del Metropolitano con un movimiento de gran envergadura en la parcela ofensiva. Alexander Sørloth, que ha vivido una campaña de luces y sombras bajo la dirección de Diego Pablo Simeone, se encuentra muy cerca de abandonar la disciplina rojiblanca de forma definitiva. El delantero noruego busca un proyecto deportivo que le garantice la titularidad indiscutible que no ha terminado de consolidar en la capital española.
La Juventus de Turín ha irrumpido con fuerza como el destino elegido por el ariete escandinavo para continuar su carrera profesional en el fútbol europeo. El interés del conjunto italiano no es nuevo, pero las conversaciones han avanzado de manera sustancial en los últimos días. En este contexto, el futbolista ya ha dado el visto bueno a las condiciones contractuales ofrecidas por la entidad piamontesa para cambiar de aires.
Spalletti lidera la seducción italiana por el delantero
El papel del entrenador de la Juventus ha resultado completamente determinante para desbloquear la postura del atacante internacional. Luciano Spalletti descolgó el teléfono para transmitir personalmente al punta nórdico el rol principal que ocuparía dentro de su esquema táctico en Turín. La llamada telefónica disipó las dudas del jugador, atraído por la posibilidad de convertirse en la referencia ofensiva de un proyecto de primer nivel.
La propuesta económica de la escuadra transalpina contempla un contrato de cuatro temporadas a razón de cuatro millones de euros netos por cada una de ellas. Esta estabilidad contractual seduce por completo a Sørloth, quien prioriza la regularidad sobre el césped por encima de disputar competiciones europeas el próximo curso. Con este pacto personal cerrado, el futbolista asume que su etapa en LaLiga está muy cerca de concluir tras perder peso en las alineaciones del Metropolitano.
Por su parte, el cuerpo técnico turinés visualiza al ariete como el recambio ideal para reestructurar una vanguardia que sufrirá modificaciones importantes este verano. Y es que, la previsible salida de Dusan Vlahović obliga a la directiva italiana a incorporar un perfil físico y con acreditada experiencia goleadora. De este modo, la negociación entra en su fase decisiva, trasladando la presión directamente a los despachos de ambas entidades deportivas.
La negociación económica y el factor Nico González
El principal obstáculo para concretar la transferencia reside en las elevadas exigencias económicas que mantiene el Atlético de Madrid. La dirección deportiva madrileña solicita una cantidad fija de 30 millones de euros para autorizar la salida de su futbolista. Sin embargo, la directiva blanquinegra confía en rebajar dicha tasación hasta los 25 millones de euros utilizando los buenos lazos existentes entre las instituciones.
La clave de la operación podría encontrarse en la figura de Nico González, extremo argentino que rindió a un nivel notable durante su cesión en el Metropolitano. El Atlético de Madrid desea mantener al atacante en propiedad, pero rechaza abonar los 32 millones de euros de la opción de compra estipulada originalmente. Por consiguiente, los dos clubes exploran la viabilidad de entrelazar ambos nombres para equilibrar las balanzas financieras de sus respectivas plantillas.
El club colchonero condiciona la rebaja en el precio de Sørloth a recibir facilidades idénticas por parte italiana en el traspaso de Nico González. Aunque las oficinas del Metropolitano prefieren gestionar las operaciones de forma independiente, la necesidad mutua favorece un entendimiento rápido. Las próximas reuniones entre los intermediarios resultarán cruciales para fijar el precio definitivo de un traspaso que transformará la delantera de los dos equipos.
