Oklahoma City Thunder cerró el domingo uno de los movimientos más comentados de este verano
Han mandado al alero defensivo Luguentz Dort a los Atlanta Hawks, en una operación a tres bandas que también involucra a los Dallas Mavericks. El traspaso envía además al ala-pívot Zaccharie Risacher, número uno del draft de 2024, a Dallas, mientras que el base Ryan Nembhard llega a Atlanta. OKC, por su parte, recibe tres futuras selecciones de segunda ronda.
Con esta operación, Oklahoma City acumula ya siete selecciones de segunda ronda mientras se sitúa por debajo del segundo tapón salarial y se desprende de unos 200 millones de dólares este verano gracias también a los traspasos previos de Isaiah Joe y Aaron Wiggins.
Para el general manager de Oklahoma, Sam Presti, la decisión respondió puramente a una lógica financiera. Presti explicó que los ahorros generados este verano, y los conseguidos tras varios años fuera del impuesto de lujo, se reinvertirán en el futuro del equipo. Dort, quien era el jugador con más años de trayectoria en la franquicia tras firmar como agente libre no drafteado en 2019, deja Oklahoma City tras ganar el título de 2025 y ser seleccionado en el Mejor Quinteto Defensivo de la liga.
Para Atlanta, la llegada de Dort refuerza una identidad defensiva ya marcada. Los Hawks han sumado dos aleros sólidos (Wiggins y ahora Dort) sin ceder ninguna selección de primera ronda, y ya se colaron entre los diez mejores equipos defensivamente la temporada pasada, por lo que podrían mejorar aún más. Junto a Dyson Daniels, Nickeil Alexander-Walker y las recientes incorporaciones de CJ McCollum y Jock Landale, Atlanta arma una rotación joven, atlética y comprometida en defensa, aunque con dudas sobre su producción ofensiva muy dependiente de McCollum.
Dallas, por su lado, apuesta por Risacher como una apuesta de bajo riesgo y alto techo. El alero se une a un roster ya cargado de talento junto a Kyrie Irving y el novato Cooper Flagg, sumando así tres números uno del draft en una misma plantilla.
En conjunto, la operación retrata a la perfección las distintas filosofías de estos tres proyectos. Oklahoma que prioriza la flexibilidad financiera y la acumulación de activos tras su reciente título; unos Hawks que capitalizan su espacio salarial para construir una defensa de élite; y unos Mavericks dispuestos a apostar por el talento joven con potencial aún por explotar.
