El piloto británico brilla con luz propia en la zona alta de la parrilla tras superar un arranque de año marcado por los problemas eléctricos
Llevar el número uno en el morro de tu monoplaza es un orgullo, pero también una presión tremenda cuando las cosas no salen como esperas. En esta temporada 2026, Lando Norris está firmando una auténtica campaña de resistencia y liderazgo técnico absoluto en el box de McLaren. El británico se ha echado el equipo a la espalda para liderar la recuperación de la mítica escudería de Woking tras un inicio de año mecánicamente alarmante que encendió todas las alarmas.
El balance del campeonato tras la caótica cita de Montreal mantiene a McLaren en la tercera plaza del mundial de constructores con 106 puntos. Por su parte, Norris defiende la quinta posición del clasificador de pilotos con un total de 58 unidades en su casillero personal. A pesar de los últimos contratiempos en la pista, el talento de Bristol se ha consolidado por méritos propios como el rival más incómodo para el dominio de las flechas de plata de Mercedes.
Cautela en los test invernales y el estreno del liderato en Bahréin
La pretemporada del piloto inglés estuvo marcada por la paciencia y el análisis concienzudo de un coche, el MCL40, que llegó tarde a los procesos de fabricación por apurar las horas en el túnel de viento. Lando fue el encargado de hacer debutar el monoplaza en las pruebas oficiales de Bahréin, sorprendiendo a todos al marcar el mejor tiempo en la jornada inaugural. Aquello desató la euforia en Woking, pero Norris tiró de madurez para rebajar los ánimos avisando de que Mercedes seguía por delante.
El británico centró todo su esfuerzo en las reuniones técnicas en pedir que se suavizara la transición del coche entre el X-Mode de las rectas y el Z-Mode de las curvas. Además, Lando exigió cambios inmediatos en el software para no perder el control en las frenadas fuertes. Esa finura al volante fue su mejor arma para afrontar las primeras carreras del año, donde la mecánica le obligó a hacer auténticos milagros sobre el asfalto.
La pesadilla de Shanghái y el amargo abandono sobre el asfalto de Montreal
El arranque del mundial ha sido una auténtica pesadilla para el piloto inglés. Norris vivió un inicio de año frustrante al encadenar dos abandonos consecutivos por culpa de la fiabilidad de su McLaren: primero en Australia y después en China, donde se quedó tirado antes de empezar la carrera por una fuga de corriente crítica en el sistema eléctrico de alta tensión.
Sin embargo, el renacimiento llegó a lo grande en Miami gracias a un paquete masivo de mejoras, donde Lando logró una espectacular victoria en la carrera Sprint del sábado y un genial segundo puesto el domingo peleando cara a cara contra Kimi Antonelli.
Sin embargo, la racha de optimismo se topó con la cruda realidad en el reciente Gran Premio de Canadá. En el Circuito Gilles Villeneuve, bajo un domingo caótico y destructivo para las mecánicas, Norris sufrió el lado más amargo de las carreras al verse obligado a abandonar antes de tiempo por un fallo terminal. Este cero en su casillero duele, pero Lando ya trabaja en el simulador para pulir la tracción trasera del McLaren y plantar cara en la gira europea.
