La liga cerró este miércoles una investigación de casi un año y el resultado ha sido demoledor


Los Angeles Clippers, su propietario Steve Ballmer y su estrella Kawhi Leonard han sido sancionados por violar las normas de elusión del tope salarial recogidas en el convenio colectivo de la NBA, en uno de los castigos más severos jamás impuestos a una franquicia.

El club deberá pagar una multa de 30 millones de dólares y perderá cinco primeras rondas de draft, correspondientes a los años 2029, 2030, 2031, 2032 y 2033. Ballmer, dueño de la franquicia desde 2014, queda suspendido de toda actividad ligada al equipo y a la liga durante un año. La NBA le acusa de haber ayudado «a sabiendas» a que Leonard obtuviera ingresos millonarios fuera de lo deportivo, incluida la aprobación de un acuerdo que, según el comisionado Adam Silver, era condición necesaria para que la empresa Aspiration firmara un contrato de patrocinio con el alero.

Leonard, por su parte, deberá abonar 700.000 dólares, aunque evita la suspensión y no verá anulado su contrato. Dos directivos también han sido castigados: Lawrence Frank, presidente de operaciones baloncestísticas, suspendido seis meses, y Gillian Zucker, presidenta de operaciones de negocio, suspendida un año.

La investigación destapó un patrón que va más allá del caso Aspiration. Además de esa firma (hoy en quiebra), los Clippers habrían impulsado oportunidades económicas para Leonard con otras compañías, entre ellas Boingo Wireless, Lockton Insurance y el fabricante de marcadores Daktronics. Silver no escondió su malestar: se declaró «profundamente decepcionado por las flagrantes violaciones» y señaló los «fallos institucionales y de liderazgo» del club, al que calificó de reincidente en este tipo de conductas.

La respuesta de la franquicia ha sido de rechazo frontal. Los Clippers aseguran que las conclusiones son fruto de «una investigación sesgada» que busca justificar «una narrativa predeterminada» y ya han anunciado que impugnarán el fallo por todas las vías posibles.

Además, Kawhi tiene pactado desde junio un traspaso a Toronto Raptors, operación que había quedado en suspenso mientras avanzaba la pesquisa. Con las sanciones ya publicadas, ese movimiento podría desbloquearse en las próximas semanas.

Lo que queda claro es el mensaje de la liga: ni el propietario más poderoso ni la estrella mejor pagada están exentos de rendir cuentas cuando se trata de proteger la integridad del sistema salarial que sostiene la competitividad de la NBA.