El conjunto blanco derrotó en casa al Estrella Roja (103-82), asegurándose, como mínimo, la tercera plaza de la Euroliga
El Real Madrid terminó la fase regular de Euroliga con otra nueva victoria en el Movistar Arena, esta vez frente al Estrella Roja. Los de Scariolo han firmado casi el pleno de victorias en casa (18-1) en la competición europea. El equipo ha logrado el primer objetivo, garantizarse el factor cancha en el playoff. De momento, tendrán que esperar para saber si ocuparán el segundo o el tercer puesto. Todo depende del partido del Valencia Basket, que se medirá al Dubai Basketball.
La noche de ayer prometía ser una fiesta madridista. Además, la visita de Luka Doncic, que se encuentra recuperándose de una lesión, haría todo más especial. Junto a él, estaría Novak Djokovic, que esta mañana ha anunciado que no competirá en el Mutua Madrid Open de este año.
El partido empezó con un acierto anormal de los visitantes, que aprovecharon las pérdidas blancas y se alejaron al principio. El gran comienzo de Nwora avistaba un partido difícil. Además, se jugaban sus pocas opciones de entrar directamente en cuartos. Scariolo agitó el banquillo para cambiar la dinámica, dando entrada a Feliz y Maledon. Con ellos en cancha, el Estrella Roja bajaría sus prestaciones.
Desde ahí, abrirían un parcial de 13-1, al que sumaron más tarde otro de 7-0 con la entrada de Campazzo, que sería el hombre del partido. El equipo de Sasha Obradovic vio como los locales se asentaron en el encuentro poco a poco, sobre todo tras la mejora en el rebote. Con el acierto del Madrid y la desaparición de la amenaza rojiblanca, la diferencia se disparó hasta los 16 puntos.
El mejor local de la Euroliga no dejó escapar un nuevo triunfo en un partido que llegaron a disfrutar con toda su afición. Los serbios no dejaron de pelear, pero los blancos no se agobiaron en ningún momento. Una ‘mandarina’ de Sergio Llull haría explotar el Palacio, celebrando el triple a tablero con Doncic. Una noche mágica más en el feudo blanco.
