El conjunto rojiblanco afronta ocho compromisos clave en la fase de liga frente a rivales de primer nivel como el Bayern de Múnich, el Liverpool y el Manchester United para meterse en octavos


El fútbol continental retoma el pulso competitivo en una fase de liga plenamente asentada. En este contexto, el Atlético de Madrid arranca su recorrido en el torneo con el objetivo de consolidarse en la parte alta de la tabla general unificada.

La plantilla rojiblanca se prepara para afrontar ocho compromisos de máxima exigencia internacional. Sin duda, cada punto en disputa resultará determinante para asegurar una plaza directa en octavos de final y esquivar las rondas intermedias.

Un calendario exigente con citas de peso y salidas complejas

El conjunto madrileño debutará el 9 de septiembre a las 21:00 horas frente al Liverpool. Más adelante, recibirá en octubre al Manchester United antes de visitar al Stuttgart alemán. Un calendario que no concede tregua en el tramo otoñal, ya que a principios de noviembre llegará la visita del Bayern de Múnich.

La actividad continuará a finales de noviembre con el enfrentamiento ante el Viking en el feudo rojiblanco. En diciembre, el equipo viajará a los Países Bajos para medirse al PSV Eindhoven. El tramo final incluirá la visita en enero al Bodø/Glimt noruego a las 18:45 y el cierre ante el Fenerbahçe en casa.

Esta secuencia reparte equitativamente cuatro citas como local y cuatro a domicilio. Por lo tanto, el rendimiento ante la afición rojiblanca jugará un papel decisivo ante adversarios de gran jerarquía continental.

El valor de la regularidad en la tabla única de 36 clubes

La fase de liga reúne a los 36 participantes en una única clasificación general. Los ocho primeros clasificados obtendrán el billete directo hacia los octavos de final con la condición de cabezas de serie. Por el contrario, los conjuntos situados entre los puestos 9 y 24 disputarán una eliminatoria previa a doble partido.

Por otro lado, los equipos que finalicen del puesto 25 al 36 quedarán fuera de toda competición continental sin opción de caer a la Europa League. Sin duda, esta circunstancia penaliza cualquier tropiezo durante los meses de otoño e invierno.

Además y, en este contexto, mantener una diferencia de goles favorable resultará clave para resolver los múltiples empates a puntos. Con esto, el Atlético de Madrid encara una fase donde la regularidad defensiva y la contundencia marcarán su destino europeo.