Balance del curso europeo rojiblanco antes del nuevo estreno continental, marcado por el récord goleador de Julián Álvarez y la eliminación en semifinales ante el Arsenal
El Atlético de Madrid inicia una nueva edición continental con el recuerdo reciente de su última participación europea. Una campaña que exigió un despliegue total a lo largo de dieciséis compromisos oficiales. El equipo compitió en escenarios de máxima presión antes de despedirse en la antesala de la gran final.
Hoy, la experiencia acumulada marca la referencia competitiva para el vestuario rojiblanco ante el nuevo curso. Aquel trayecto alternó momentos de solvencia colectiva con eliminatorias resueltas por la mínima ventaja. Sin duda, todo ello configuró un curso de enorme desgaste que culminó en territorio londinense.
Una fase inicial con altibajos que obligó a disputar el playoff
El estreno en la liguilla continental arrancó con una ajustada derrota frente al Liverpool en Anfield por tres goles a dos. Sin embargo, el conjunto madrileño reaccionó de inmediato en el Metropolitano arrollando al Eintracht Frankfurt con un contundente 5-1.
Aquel impulso se vio frenado poco después en el Emirates Stadium con un doloroso 4-0 encajado ante el Arsenal. Lejos de venirse abajo, los colchoneros encadenaron victorias de mérito contra el Union Saint-Gilloise, el Inter de Milán y el PSV en Eindhoven.
Pese a ese tramo positivo, el empate en Estambul frente al Galatasaray y la derrota final por 1-2 ante el FK Bodø/Glimt complicaron el billete directo. Así, el cuadro rojiblanco se vio abocado a disputar la ronda de dieciseisavos de final.
El despegue en las eliminatorias directas y la batalla ante el Barcelona
El cruce de dieciseisavos frente al Club Brugge exigió temple tras igualar a tres en Bélgica y sentenciar con solvencia en Madrid por 4-1. En los octavos de final, el cruce contra el Tottenham Hotspur dejó un festival ofensivo resuelto con un 5-2 en la ida y un 3-2 en Londres.
En este contexto, los cuartos de final depararon un duelo fratricida de máxima tensión frente al FC Barcelona. El Atlético golpeó primero con una victoria por 0-2 en el feudo azulgrana y defendió su renta en la vuelta pese a caer por 1-2.
Con esto, el cuadro madrileño selló su clasificación a semifinales tras dejar atrás a dos potencias continentales. La solidez defensiva en los tramos críticos y el acierto en campo contrario resultaron determinantes para superar los momentos de mayor asedio rival.
El impacto de Julián Álvarez antes del adiós frente al Arsenal
En la faceta ofensiva, Julián Álvarez completó un torneo brillante que lo situó en los libros de historia del club. El delantero argentino finalizó la competición como máximo realizador del equipo gracias a sus diez dianas marcadas.
Además, el atacante aportó cuatro asistencias para firmar un balance de catorce tantos generados de forma directa en su estreno europeo de rojiblanco. Por otro lado, Antoine Griezmann acompañó esa producción ofensiva sumando tres pases de gol determinantes.
Sin embargo, y a pesar de estas cifras históricas, el sueño europeo se desvaneció en el cruce de semifinales frente al Arsenal. El 1-1 registrado en el Metropolitano y la derrota por 1-0 sufrida en Londres cerraron una campaña que sirve de lección para el inminente desafío continental.
