Boca 3-2 a Racing por los cuartos de final de la Copa Argentina 2026 en el Gigante de Arroyito y avanzó a las semifinales. El equipo de Rodolfo Arruabarrena perdía 2-0, pero reaccionó con una actuación inolvidable de Enner Valencia

El encuentro tuvo todos los condimentos de un partido de eliminación directa. Racing llegó a ponerse dos goles arriba, aprovechó sus oportunidades y parecía tener controlado el pase a semifinales. Sin embargo, Boca cambió completamente el desarrollo durante el complemento, acumuló ataques, cargó el área y encontró en Valencia a la figura capaz de transformar una derrota casi consumada en una clasificación para el recuerdo.
Boca 3-2 Racing: una remontada que parecía imposible
Racing comenzó mejor y encontró la ventaja a los 19 minutos. Gastón Lodico ejecutó un córner desde la izquierda que se fue cerrando y se terminó metiendo en el segundo palo del arco defendido por Leandro Brey. El gol olímpico puso al equipo de Juan Pablo Vojvoda en ventaja y obligó a Boca a buscar una reacción. Dato de color, es el segundo gol olímpico que le hacen a Brey en ese mismo arco, el primero se lo hizo Ángel Di María.
El Xeneize tuvo la pelota durante buena parte del primer tiempo, pero no consiguió transformar ese dominio territorial en situaciones claras. La Academia, en cambio, se mostró peligrosa cuando consiguió atacar los espacios y, sobre todo, cuando pudo aprovechar las jugadas de pelota parada.
El segundo gol llegó apenas comenzado el segundo tiempo. A los 47 minutos, después de una jugada originada nuevamente en un córner, Adrián «Maravilla» Martínez encontró la pelota dentro del área y definió de volea para poner el 2-0. Racing había conseguido dos goles a partir de acciones de pelota parada y parecía tener el partido bajo control.
Enner Valencia y tres goles de cabeza para Boca
Boca necesitaba una reacción inmediata. Arruabarrena movió el banco a los 56 minutos y mandó a la cancha a Sebastián Villa y Enner Valencia. Más adelante también ingresaría Carlos Palacios. Los cambios terminarían siendo determinantes para una remontada que modificó completamente el partido.
El descuento llegó a los 72 minutos. Lautaro Blanco ejecutó un córner y encontró a Enner Valencia en el área. Con un movimiento, el delantero ecuatoriano dejó atrás a su marcador, encontró el espacio, ganó de cabeza y marcó el 1-2.
Ocho minutos después volvió a aparecer. Sebastián Villa recibió sobre la izquierda, encaró para su pierna derecha y tiró un centro fuerte a la cabeza de Valencia. Enner volvió a imponerse por arriba y, otra vez de cabeza, consiguió el empate 2-2.
Racing ya no lograba sostener la presión de los primeros minutos del complemento. Boca había adelantado sus líneas, acumulaba jugadores en campo rival y comenzaba a someter a la Academia con centros constantes. Cuando todo indicaba que el partido se iba a los penales, apareció nuevamente Valencia. En el quinto minuto de descuento, Carlos Palacios envió un centro desde la derecha y el ecuatoriano volvió a ganar en el juego aéreo. Su cabezazo terminó en el fondo del arco de Facundo Cambeses y desató la locura de Boca. El 3-2 estaba consumado.
Valencia había entrado a los 56 minutos y terminó el partido con tres goles en apenas 23 minutos: a los 72,80 y 90+5. Los tres fueron de cabeza. Además, todos sus remates al arco terminaron en gol.
El banco de Boca cambió la historia del partido

La remontada de Boca no se explica únicamente por la aparición individual de Enner Valencia. Arruabarrena movió el banco cuando su equipo más lo necesitaba y modificó el funcionamiento ofensivo del Xeneize. A los 56 minutos, sacó a Santiago Ascacibar y Alan Velasco para darle lugar a Sebastián Villa y Enner Valencia. Los cambios fueron decisivos: desde entonces, Boca encontró más peso en ataque y una referencia constante dentro del área.
Villa no tuvo un gran partido, pero fue clave en el segundo gol con su centro desde la izquierda. Por otro lado, Enner Valencia le dio a Boca una referencia permanente dentro del área, algo que Merentiel no pudo lograr. Minutos más tarde, Leonel Flores dejó la cancha para darle lugar a Carlos Palacios, entró bien y terminó siendo decisivo con la asistencia para el tercer gol. El último cambio fue por fuerza mayor, Facundo «Jagger» Herrera pidió el cambio por una molestia, en su lugar entró Marco Pellegrino.
Los tres futbolistas que ingresaron desde el banco participaron directamente en la remontada: Valencia marcó los tres goles, Villa asistió en el empate y Palacios puso el centro que terminó en el 3-2.
Boca había dominado la posesión y acumulado ataques. El Xeneize terminó con el 73% de la pelota, 579 pases completados y diez córners. La precisión no siempre fue alta, pero la insistencia terminó siendo decisiva. Boca consiguió que Racing defendiera cada vez más cerca de su propio arco y ahí encontró el escenario ideal para explotar el juego aéreo de Valencia.
Racing no resistió la presión

La derrota de Racing resulta difícil de explicar solamente desde el resultado. Durante una parte importante del encuentro, el equipo de Vojvoda ejecutó correctamente su plan, presionó cuando se presentó la oportunidad, aprovechó la pelota parada y luchó en el mediocampo.
La Academia consiguió ponerse 2-0 arriba, fue efectiva con las acciones de pelota parada y tuvo oportunidades para ampliar la diferencia cuando Boca todavía no había encontrado respuestas. Sin embargo, después del ingreso de Villa y Valencia, el partido cambió. Racing comenzó a retroceder demasiado y Boca lo metió en su propio arco a fuerza de centros desde los costados.
La paradoja es que los dos equipos encontraron en la pelota parada una de sus principales armas. Racing consiguió sus dos goles a partir de acciones originadas en córners, mientras que Boca construyó buena parte de su remontada a través de centros y situaciones aéreas. La diferencia estuvo en la capacidad de Valencia para imponerse dentro del área.
Paredes, otro de los nombres importantes en Boca

Aunque todos los focos quedaron sobre Enner Valencia, Leandro Paredes también tuvo un papel importante en la remontada. El campeón del mundo completó 82 de sus 87 pases e intentó 15 envíos largos, de los cuales acertó 11. Además, recuperó 12 pelotas y fue uno de los principales encargados de darle circulación al equipo.
Boca llegó al partido con una racha de 15 partidos sin perder
El contexto previo también ayuda a entender la importancia del triunfo. Boca llegaba al cruce con Racing después de una racha de 15 partidos oficiales sin derrotas. El equipo de Arruabarrena seguía compitiendo en tres frentes: la Copa Argentina, el Torneo Clausura y la Copa Sudamericana.
En el torneo continental, Boca había eliminado a São Paulo en los cuartos de final y se había clasificado para las semifinales, donde enfrentará a Vasco da Gama. En la Copa Argentina, en cambio, había eliminado previamente a Gimnasia y EsgrimadeChivilcoy, Sarmiento y Vélez.
En CopaArgentina, el Xeneize había necesitado los penales después de un empate sin goles ante Vélez. Álvaro Montero había sido decisivo al contener dos remates en aquella definición, pero no pudo estar frente a Racing porque fue convocado por la selección de Colombia.
El camino de Boca hasta las semifinales
El recorrido de Boca en la Copa Argentina 2026 comenzó con un triunfo 2-0 sobre Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy, con un doblete de Adam Bareiro. En los 16avos de final derrotó 2-0 a Sarmiento de Junín con goles de Alan Velasco y Leonel Flores. En octavos de final empató 0-0 con Vélez y consiguió la clasificación mediante los penales, en una definición que terminó 4-3. El cuarto partido fue el más dramático de todos: Boca perdía 2-0 contra Racing, pero terminó ganando 3-2. Ahora espera Banfield en las semifinales.
Racing llegaba con una Copa Argentina perfecta
La eliminación fue especialmente dolorosa para Racing porque había llegado a los cuartos de final con una campaña perfecta. La Academia había derrotado 1-0 a San Martín de Formosa, 4-1 a Defensa y Justicia y 1-0 a Belgrano.
Además, el partido contra Boca representaba su segundo año consecutivo entre los ocho mejores de la competencia. El año anterior había quedado eliminado justamente en el Gigante de Arroyito. River lo había derrotado 1-0 por los cuartos de final de la Copa Argentina 2025, con gol de Maximiliano Salas.
Un año después, Racing volvió al mismo estadio y volvió a quedar eliminado del torneo.
Boca y Racing, otra vez frente a frente en la Copa Argentina
El encuentro también tuvo un valor histórico. Antes del partido del 27 de septiembre de 2026 solamente se habían enfrentado una vez en la Copa Argentina moderna.
Fue en la final de la edición 2011-12, cuando Boca se impuso 2-1 en San Juan con goles de Santiago Silva y Lucas Viatri. Valentín Viola había marcado para Racing. Aquella victoria convirtió a Boca en el primer campeón de la era moderna de la Copa Argentina.
Catorce años después, Boca y Racing volvieron a encontrarse en el torneo. Esta vez no fue una final, sino un partido de cuartos de final. Pero el dramatismo estuvo a la altura de aquel antecedente.
Boca volvió a ganar.
Un partido que queda marcado por Enner Valencia

El Xeneize sigue en carrera por la Copa Argentina y enfrentará a Banfield en semifinales. Y después de una noche en Rosario que parecía perdida, lo hará con una historia difícil de olvidar: tres cabezazos de Enner Valencia, tres goles y una remontada que dejó a Boca entre los cuatro mejores del torneo.
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