El peleador irlandés se lesionó nada más comenzar su pelea frente a Max Holloway en Las Vegas
El UFC 329 tuvo el peor final posible. Después de una cartelera histórica para la International Fight Week en Las Vegas, en la que regresaba Conor McGregor tras 5 años de parón, el desenlace fue el menos deseado. ‘The Notorious’ se lesionó su rodilla derecha a los tres segundos, después de lanzar una patada en salto a Holloway. La polémica fue enorme, ya que, posiblemente estuviera tocado antes de entrar a la jaula, a pesar de que el irlandés lo negara. Mike Beltran tuvo que parar la pelea al minuto, ya que el doble campeón apenas podía estar en pie.
Max Holloway, al toparse con una lesión totalmente inesperada de su rival, avisó al árbitro de la situación, al que únicamente le quedó detener la pelea. Las cámaras de la compañía enfocaron en varios momentos que Conor no estaba del todo bien. Sin embargo, esa misma patada con la que se lesionó del todo la estuvo preparando en el vestuario…
Después de un lustro sin pisar la jaula de la UFC, los fanáticos esperaban un combate histórico entre dos leyendas de la compañía. Todo el cartel iba perfecto, hasta esa primera acción del irlandés. Todo el mundo se quedó con ese momento, a pesar del nivel de todas las peleas anteriores. Max Holloway vencería la pelea por TKO, pero no ha ganado nada, más bien ha perdido el tiempo. Por lo menos se ha ganado una bolsa de dinero enorme. Por su parte, veremos si Conor McGregor cumple su última pelea de contrato o si este es el final de su carrera en las MMA.
Paddy fue el vencedor de la noche
En el combate coestelar entre Paddy Pimblett y Benoit Saint-Denis, el británico volvió a la senda de la victoria después de esa derrota frente a Justin Gaethje por el título interino del peso ligero a principios de año. En menos de un minuto sometió y dejó dormido al francés. Esta magnífica actuación lo pone a las puertas del título, con la posibilidad de medirse también a Ilia Topuria en 2027 y cerrar esa pelea que se resiste desde hace tiempo.

King Green y Terrance McKinney tuvieron un combate épico que terminó llevándose el veterano estadounidense por TKO. Después de sobrevivir a un inicio tremendo de su rival, logró conectar un gancho al hígado antes de que sonase la bocina por primera vez. Sus nuevos pantalones personalizados por la UFC le trajeron suerte y ya lleva cuatro victorias consecutivas.
La otra sorpresa de las peleas estelares la daría Brandon Royval, que sometió a prospecto Lone’er Kavanagh. Este pleito tuvo otro ritmo, en el que cada uno tuvo su momento. De hecho, el joven inglés logró un knockdown, pero no pudo acabar con el local. El peso mosca de la UFC está más vivo que nunca.
Las preliminares estuvieron a la altura del evento
Las primeras peleas del UFC 329 trajeron muchas finalizaciones de peleadores que se quieren ganar un puesto entre los mejores de la compañía poco a poco. Cody Garbrandt fue noqueado por Adrián Yáñez en el primer asalto y podría ser el fin de su carrera en las artes marciales mixtas. Luke Riley, compañero de Paddy Pimblett, sigue invicto con un 14-0 después de tumbar a Kai Kamaka. Tras esto, podría escalar hasta el Top 15 del peso pluma. Otro que tendría su noche sería Robert Whittaker, que en su debut en el peso semipesado finalizó a Nikita Krylov después de romperle la mandíbula.
A estas finalizaciones se le sumó Gable Stevenson, que fue el hombre de las preliminares. El que fue medalla de oro olímpico en lucha, debutó en la UFC con un KO en el primer asalto ante Elisha Ellison. Su primera pelea en la compañía, sumado a su background, le pone como uno de los peligros en el peso pesado y posible futuro campeón de la división. Fue acompañado por Jon Jones, que no mintió cuando habló del nivel que tiene.
