Renovar al delantero activaría un pago millonario al Manchester City
El FC Barcelona se enfrenta a un dilema inesperado con Ferran Torres. El club valora ampliar el contrato del atacante, pero una condición oculta en su traspaso desde el Manchester City ha encendido las alarmas en los despachos. Si el internacional español firma una renovación, la entidad azulgrana estaría obligada a abonar cerca de 8 millones de euros al conjunto inglés. Una cifra que condiciona cualquier movimiento.
La situación llega en un momento delicado. El rendimiento de Ferran Torres ha sido valorado positivamente por el cuerpo técnico y su presencia en la plantilla para la temporada 26-27 se considera importante. Sin embargo, el interés del Paris Saint-Germain añade presión a un escenario ya complejo. El club francés ha mostrado sintonía con el entorno del jugador y estudia una propuesta para convencerlo.
El Barça, por su parte, mantiene una postura prudente. La dirección deportiva quiere evitar que el delantero entre en su último año de contrato sin una decisión clara. Pero la cláusula heredada del acuerdo firmado en enero de 2022 complica cualquier avance. Aquella operación, cifrada en 55 millones fijos más variables, incluía este apartado económico que ahora actúa como freno.
Desde la entidad catalana se insiste en que no existe una decisión definitiva. El presidente Joan Laporta ha evitado pronunciarse de manera contundente, recordando que el jugador «es del Barça» y que no hay constancia oficial del interés del PSG. Aún así, el club sabe que debe actuar con cautela para no comprometer su planificación financiera.
La renovación es posible, pero costosa. La venta, viable, pero arriesgada. Y la continuidad sin movimientos, improbable. El futuro de Ferran Torres se ha convertido en uno de los temas más sensibles del verano azulgrana. Una cláusula, aparentemente secundaria, ha pasado a ser protagonista en una negociación que marcará el rumbo del ataque culé.
