La Roja derrota al conjunto belga por dos goles a uno con un tanto decisivo de Mikel Merino en el tramo final y se medirá frente a Francia por un puesto en la gran final del torneo
El camino hacia la gloria en el Mundial 2026 ha entrado en su fase más decisiva y exigente. La selección española masculina de fútbol ha logrado dar un paso de gigante al sellar su clasificación para las semifinales del torneo. Este hito confirma la madurez de un grupo compacto que ha sabido trasladar sus excelentes sensaciones en los entrenamientos a la máxima presión de la competición.
El encuentro de cuartos de final celebrado este viernes en Los Ángeles demandó la mejor versión del combinado nacional. Y, sin duda, el cuerpo técnico liderado por Luis de la Fuente demostró haber construido una estructura sólida que funciona como una auténtica familia sobre el césped. La victoria no solo mantiene vivo el sueño del título, sino que ratifica la capacidad competitiva de un equipo preparado para los grandes escenarios.
Fabián abre el marcador y la resistencia belga quiebra la racha de Unai Simón
La puesta en escena del equipo español reflejó una clara intención de dominar el ritmo del juego desde el primer sector del campo. Y es que, el control del balón se convirtió en la principal herramienta para desgastar a un rival replegado que buscaba sus opciones al contragolpe. A través de la salida limpia de Cubarsí y la jerarquía de Rodri en la medular, las primeras aproximaciones peligrosas no tardaron en llegar.
El premio a la insistencia inicial se materializó pasada la primera media hora del choque gracias a una notable acción colectiva. Pedro Porro conectó con Dani Olmo y, tras una gran intervención de Courtois, Fabián Ruiz aprovechó el rechace para batir la portería rival. Con este tanto, el centrocampista rompió su sequía goleadora y justificó su presencia en el once titular.
Sin embargo, el escenario de victoria se complicó justo antes del descanso debido a una rápida réplica del conjunto belga. Castagne firmó un centro preciso al corazón del área y De Ketelaere superó la marca defensiva para establecer el empate provisional. Esta acción terminó además con el histórico registro de Unai Simón, quien acumulaba 650 minutos sin encajar un gol.
La lesión de Courtois y la aparición agónica de Mikel Merino deciden el duelo
La segunda mitad mantuvo la misma tónica de dominio español frente a un oponente que se defendía con orden y contundencia. Lamine Yamal se convirtió en un peligro constante por la banda, generando ocasiones que obligaron a Courtois a realizar intervenciones de enorme mérito. La igualdad en el marcador amenazaba con llevar el partido a la prórroga ante el desgaste físico de ambos contendientes.
Después, el rumbo del tramo final cambió por completo tras un contratiempo físico crucial en la portería del conjunto belga. Thibaut Courtois se vio obligado a abandonar el terreno de juego debido a una lesión muscular, dando entrada al guardameta sustituto Lammens. Esta sustitución alteró la tranquilidad defensiva de Bélgica en el momento en el que España intensificaba su presión ofensiva.
La resolución del choque llegó con la entrada de Mikel Merino, quien volvió a vestirse de héroe saliendo desde el banquillo. Un disparo lejano de Cubarsí provocó un rechace corto del portero belga y el centrocampista del Arsenal apareció en el área para firmar el definitivo dos a uno. Respecto a este acierto, el propio futbolista navarro señaló que «las casualidades no existen, si entra el gol es porque está preparado«.
Finalmente, La Roja supo sufrir en los minutos de prolongación para certificar un triunfo histórico que limpia viejas heridas del pasado. El técnico Luis de la Fuente elogiaba el impacto de su jugador tras el pitido final al asegurar que «Mikel tiene muchas virtudes, es top mundial«. Con esta victoria, el equipo ya enfoca su preparación de cara al prometedor duelo de semifinales contra Francia.
