La española conquista Bastad y recupera sensaciones tras meses de lesiones y dudas


La vuelta de Paula Badosa a la senda de la victoria ya es una realidad. La española levantó el título del WTA 125 de Bastad, un trofeo que llega en uno de los momentos más delicados de su carrera y que simboliza mucho más que un triunfo deportivo. Después de casi dos años sin celebrar un campeonato, la catalana encontró en Suecia un punto de inflexión que puede marcar el rumbo de su temporada.

Badosa derrotó a la suiza Simona Waltert por 7 – 5 y 7 – 5 en una final exigente, de más de dos horas. Mostró carácter, consistencia y una versión competitiva que llevaba tiempo buscando. El título le permite ascender hasta el puesto 115 del ranking mundial y acercarse a su objetivo inmediato: regresar al top 100 antes del cierre de la lista del US Open.

El triunfo tiene un valor emocional enorme. Badosa arrastraba meses marcados por lesiones, frustración y una sensación de bloqueo que la alejaba de su mejor nivel. En Bastad encontró alivio, confianza y un entorno que la arropó desde el primer día. «No ha sido fácil llegar hasta aquí», reconoció la española durante la ceremonia, visiblemente emocionada. Agradeció a su equipo, al personal médico del torneo y a una afición que, según confesó, ha sido clave para seguir luchando cuando el cuerpo no acompañaba.

Este título es el duodécimo de su carrera entre todas las categorías profesionales y el primero en un torneo equivalente a los Challengers masculinos. Más allá del botín de puntos, representa una reconstrucción mental y física que necesitaba con urgencia.

La recuperación no se detiene. Badosa viajará ahora a Rumanía para disputar el WTA 250 de lasi, donde competirá directamente en el cuadro principal gracias a una invitación. Allí continuará una carrera contrarreloj que puede definir su verano y su regreso definitivo a la élite.