Max Verstappen estaría en fase final su salida de Red Bull rumbo a McLaren en 2027, un movimiento estratégico que provocaría la salida de Oscar Piastri hacia la escudería de Milton Keynes
El mercado de fichajes de la Fórmula 1 ha saltado por los aires justo cuando parecía completamente bloqueado. Y es que, las conversaciones secretas entre Max Verstappen y McLaren estarían tan avanzadas que en el ‘paddock’ ya se habla de una decisión inminente para este mismo verano. El movimiento no solo pondría fin a la era del neerlandés en Milton Keynes, sino que obligará a Red Bull a buscar un sustituto de plomo en un tablero totalmente patas arriba.
La operación se estaría cocinando a espaldas de los focos a pesar de los desmentidos públicos del director ejecutivo, Zak Brown. Y es que, el tetracampeón del mundo no se siente escuchado en su propio box y la paciencia con el rendimiento del RB22 se ha agotado por completo. Con solo dos podios y una séptima plaza en el mundial, el piloto ya busca la salida en un coche competitivo que le devuelva a la lucha por las victorias.
Las cláusulas de Hungría y la desbandada técnica en Milton Keynes
La paciencia de Verstappen en Red Bull ha llegado a su límite técnico este fin de semana en Silverstone. El piloto explotó al ver que sus ingenieros ignoraban sus peticiones para la puesta a punto en Canadá y la negativa del equipo a cambiar el motor para salir desde el ‘pit-lane’. Esta falta de sintonía coincide con la salida en cadena de figuras históricas como Adrian Newey, Jonathan Wheatley y su propio ingeniero de carrera, Gianpiero Lambiase, cuyo destino final será precisamente McLaren.
Sin su núcleo de confianza y con un coche incapaz de pelear con Mercedes o Ferrari, el piloto ya prepara su salida legal. El Gran Premio de Hungría marca la fecha clave, ya que si Max no ocupa una de las dos primeras posiciones del mundial, su cláusula de rescisión quedará automáticamente liberada. Red Bull intentó comprar este blindaje para asegurar su continuidad hasta 2028, pero la negativa rotunda del neerlandés ha terminado por enfurecer a la directiva.
De hecho, la tensión en la cúpula de las bebidas energéticas es insostenible tras este desplante contractual. Mark Mateshitz, hijo del fundador, ya presiona de forma interna para romper los lazos con el piloto de manera inmediata este mismo año. Sin embargo, el director ejecutivo de la firma, Oliver Mintzlaff, intenta calmar las aguas a la desesperada para convencer a su estrella de que estire el contrato hasta el próximo 2030.
El volcán de Woking ante el futuro de Lando Norris y Oscar Piastri
El desembarco de Verstappen en Woking alterará por completo la convivencia dentro de una escudería que ya cuenta con un líder sólido. Lando Norris tiene los galones asegurados gracias a su estatus de campeón del mundo, por lo que heredaría al rival más duro de la parrilla en el mismo garaje. Lejos de arrugarse ante el historial del neerlandés triturando compañeros de equipo, el británico ya ha dado su bendición pública al fichaje.
Norris se mostró tajante al ser preguntado por el peligro que correría su carrera deportiva al compartir telemetría con el tetracampeón. «Me da igual quién sea mi compañero de equipo, puedo ganarle a cualquiera«, zanjó el piloto inglés para dejar claro que no teme el mismo destino que sufrieron Sergio Pérez o Pierre Gasly. Esta tremenda confianza en sus propias manos asegura una de las batallas internas más duras de la historia reciente de la competición.
Por otro lado, el gran damnificado de toda esta carambola en los despachos será Oscar Piastri a pesar de su contrato firmado hasta 2027. El piloto australiano no quiere marcharse, pero la historia de Daniel Ricciardo en 2022 demuestra que los papeles en Woking no garantizan el asiento. La solución más factible que manejan ambas escuderías es un intercambio directo de cromos, enviando a Piastri al monoplaza libre de Red Bull para desbloquear la parrilla.
