Se retira de la Selección de Brasil tras disputar su cuarta Copa del Mundo


Y con el 2-1 en el marcador a favor de Noruega, el colegiado pitó el final del partido, decretando el pase a los cuartos de final del Mundial 2026 y confirmando lo que se veía venir: Brasil, eliminada de la Copa Mundial de Fútbol de Norteamérica. Además, no solo significó la eliminación de la canarinha. También, el adiós de Neymar a Brasil.

El 10 fue la gran sorpresa de Carlo Ancelotti para el torneo, aunque su participación ha sido prácticamente pírrica. Muchos brasileños celebraron por todo lo alto su inclusión entre los 16 elegidos. Sin embargo, otros muchos cuestionaron dejar fuera a jugadores como Antony o João Pedro, en lugar de ‘Ney’, que no ha llegado en buena forma física.

Neymar entró al terreno de juego en el minuto 76, con Brasil ya contra las cuerdas y obligada a buscar un empate que nunca llegó. Recibió el brazalete de capitán, pidió el balón y trató de asumir la responsabilidad en los últimos ataques, pero el partido se le escapó entre controles imprecisos, carreras cortas y una Noruega ordenada que defendió su ventaja con oficio.

Cuando sonó el pitido final, el delantero permaneció unos segundos inmóvil en el centro del campo. Después, se llevó las manos al rostro y rompió a llorar. Sus compañeros fueron a abrazarle mientras la grada brasileña, dividida entre la decepción por la eliminación y el reconocimiento a su figura, coreaba su nombre.

Poco después, ya en zona mixta, Neymar confirmó lo que era un secreto a voces desde hace tiempo. Su carrera internacional con Brasil llegó a su fin. ‘O rei’ fue la ilusión brasileña en este Mundial, a pesar de que no llegaba en su mejor momento. Finalmente, su ‘last dance’ no fue el esperado.

Historia de Brasil

Su último gran torneo no empaña ni mucho menos el legado que deja el legendario atacante. Con su retirada, Brasil pierde a uno de los futbolistas más determinantes de su historia reciente. Neymar se marcha como máximo goleador de la Selección, por encima de Pelé, y como protagonista de una generación que rozó la gloria en varias ocasiones sin llegar a levantar el sexto Mundial.

Su carrera internacional quedará marcada por momentos inolvidables: el oro olímpico de Río 2016, la Copa Confederaciones de 2013, sus goles decisivos en grandes torneos y una relación intensa, a veces contradictoria, con una afición que nunca dejó de exigirle. Para unos, el heredero natural de las grandes leyendas brasileñas; para otros, el símbolo de una etapa incompleta.

Brasil cierra así un nuevo Mundial sin título y con muchas preguntas sobre el futuro. Ancelotti tendrá que reconstruir un equipo golpeado por la eliminación y encontrar nuevos líderes para una selección acostumbrada a convivir con la presión de ganar siempre. Neymar, mientras tanto, deja la camiseta amarilla. Punto… y final.