Ashleigh Barty está a solo un partido de obtener un triunfo histórico en el Open  que reafirmaría su condición de número 1 del mundo y le permitiría ser profeta en su tierra, obteniendo el tercer título de Grand Slam de su carrera. No lo tendrá fácil para superar a Danielle Collins, una jugadora que llega repleta de confianza y cuyo estilo de juego de clara vocación ofensiva puede desarbolar a cualquiera


Ashleigh Barty y Danielle Collins perdieron un total de nueve juegos entre ellas el jueves para avanzar a la final del Abierto de Australia. Estaban dominando las actuaciones. Luego hablaron del duro trabajo que han puesto para llegar a este punto y, lo que es más importante, la confianza que tienen en sus juegos. Incluso con Barty mejor clasificada admitiendo que no cumplió con sus estándares, nunca dudó de que se le escaparía: “No tenía mi ritmo en el primer servicio, pero cuando más lo necesitaba estaba ahí”, dijo en prensa después de vencer a Keys. «Sé que puedo simplemente subir el nivel y realmente confiar en ello, ir tras mis lugares e intentar obtener puntos gratis y volver a entrar».

Para Collins, fue creer en sus tácticas: “No había mucho que se interpusiera en mi camino”, dijo el jueves. “Estaba en muy buen ritmo, golpeando la pelota muy limpia, moviéndola bien. Algo así como, sí, simplemente jugando un tenis realmente sólido“.

Para la australiana sería, sin lugar a dudas, muy especial: sería por vez primera profeta en su tierra, sumaría su tercer Major (solo le faltaría el US Open en la colección) y pondría la guinda a una de las semanas más dominantes en la historia de los Grand Slams, en la que aún está por ceder un set y en la que solo perdió su servicio en una ocasión en seis partidos. Por parte de la estadounidense, sería la confirmación de que, sin las limitaciones físicas, su nivel tenístico puede alcanzar las cotas más altas del circuito.

Sin embargo, por su lado la estadounidense ante jugadores capaces de absorber su potencia e incluso pegar más fuerte que ella, sufrió algo más: tuvo que remontar un set tanto ante Clara Tauson (en tercera ronda) como ante Elise Mertens (en octavos de final), si bien venció en dos mangas a sus últimas oponentes, Alizé Cornet e Iga Swiatek.

La jugadora local llega con todo el favoritismo pero Collins llega con una gran campaña y un juego que ha logrado darle sus resultados, será un partido único donde puede pasar de todo, puede ser para una o para la otra pero lo que si está claro es que mañana sábado tendremos a la nueva campeona del Australian Open 2022

Twitter: @loqqierelachola