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Los Juegos del Dopaje estallan en Las Vegas: el deporte cruza su línea más prohibida

Una competición que permite sustancias prohibidas, premios millonarios y atletas olímpicos divididos: los Enhanced Games desafían al deporte mundial desde el corazón del desierto.


En un rincón de Las Vegas, lejos de los focos olímpicos pero bajo la misma intensidad mediática, nació este fin de semana un evento que ha dividido al deporte mundial como pocos: los Enhanced Games, una competición de un solo día que rompe deliberadamente la mayor línea roja del deporte de élite , ósea el uso de sustancias dopantes y la convierte en su bandera.

Mientras las federaciones internacionales y la Agencia Mundial Antidopaje (WADA) denuncian el proyecto como “peligroso, inmoral y una amenaza para los jóvenes”, un pequeño grupo de atletas (algunos con medallas olímpicas) ha decidido cruzar el umbral y competir bajo un nuevo paradigma: el deporte potenciado.

Antidoping

Un evento construido sobre el dopaje… y el dinero

A diferencia de cualquier competición reconocida, los Enhanced Games no solo permiten el uso de sustancias prohibidas: lo promueven. Los 42 atletas inscritos pudieron someterse a un programa de 12 semanas de dopaje supervisado, diseñado por el propio equipo médico del evento en Abu Dabi.

Los deportistas podían elegir entre cinco categorías de sustancias:

  • testosterona y sus ésteres,
  • agentes anabólicos,
  • péptidos y factores de crecimiento,
  • moduladores metabólicos,
  • estimulantes.

Según los datos publicados por la organización, el 91% de los participantes dopados usó testosterona y el 79% hormona de crecimiento. Solo dos atletas completaron la preparación de forma “natural”.

Pero el dopaje no es el único gancho. Los premios económicos son inéditos en el deporte olímpico:

  • 250.000 dólares por ganar una prueba,
  • 1 millón de dólares por batir un récord mundial.

Natación: uno de los deportes en los enhanced games

Estrellas olímpicas en el centro de la tormenta

Entre los participantes figuran nombres de peso:

  • el medallista olímpico estadounidense Cody Miller,
  • los nadadores Shane Ryan y Ben Proud,
  • y el campeón mundial de 100 metros Fred Kerley, que compite sin dopaje pero aceptó el desafío.

El viejo reglamento ya no existe”, escribió Miller en redes sociales, defendiendo la idea de que los atletas merecen mejores condiciones económicas que las ofrecidas por el sistema olímpico.

El irlandés Shane Ryan fue aún más directo: “Gané 18.000 euros en un año. Es menos que el salario mínimo.

Un proyecto con inversores poderosos

Los Enhanced Games son obra del empresario Aron D’Souza, que asegura estar en una “misión para construir la superhumanidad”. El proyecto cuenta con financiación del multimillonario Peter Thiel y de un fondo respaldado por Donald Trump Jr..

La empresa, ahora cotizada como Enhanced Group, planea organizar más eventos y vender productos de “medicina del rendimiento”: testosterona personalizada, péptidos, GLP‑1 y otros compuestos.

Enhanced Games 2026

Rechazo frontal del deporte mundial

La reacción institucional ha sido contundente. La WADA calificó el evento como:

Un concepto peligroso e irresponsable que envía un mensaje devastador a los jóvenes.

El COI y las federaciones internacionales han reiterado que el dopaje supervisado sigue siendo dopaje, y que los atletas que participen “arriesgan su reputación para siempre”..

Un desafío que no dejará indiferente a nadie

Los Enhanced Games no buscan integrarse en el deporte tradicional: buscan competir contra él. Prometen espectáculo, récords y dinero. Sus detractores ven un experimento peligroso que puede poner vidas en riesgo. Sus defensores, una rebelión contra un sistema que consideran injusto y económicamente precario.

Lo único seguro es que el debate apenas comienza. Y que Las Vegas, una vez más, ha sido el escenario perfecto para un espectáculo tan brillante como polémico.