El boxeador falleció ayer 14 de julio a los 83 años de edad
La pasada noche del 14 de julio saltaba la amarga noticia del fallecimiento de José Legrá a sus 83 años de edad. El famoso boxeador había pasado los últimos años de su vida en una residencia debido a problemas económicos provocados por malas decisiones que le llevaron a perder todo el dinero que acumuló en su etapa como deportista.
Sus comienzos
José era un cubanoespañol que llegó a la península en el año 1963, en concreto a A Coruña. Ya practicaba boxeo en su Cuba natal como afición, con lo que combinaba cualquier trabajo que encontrase por la calle para poder tener dinero en una infancia marcada por la pobreza y las pocas oportunidades.
La llegada a España se dio porque Fidel Castro ilegalizó la práctica del boxeo en Cuba, por lo que le sería imposible convertirse en profesional en su país. Desde su llegada a tierras gallegas empezó a practicar este deporte de forma mucho más seria con Kid Tunero como entrenador, que era compatriota y ex campeón
Éxitos en el boxeo
En el año 1967, después de 4 años en España consigue la nacionalidad y se enfrenta ante Yves Desmarets por el título europeo de peso pluma, y consigue ser campeón después de una victoria por KO en el tercer asalto y alzarse con el cinturón.
Al próximo año, José volvería a pelear por un cinturón de la categoría de peso pluma, pero en este caso, por el título mundial ante Howard Winstone. El boxeador cubanoespañol volvería a ganar el combate, en este caso por nocaur técnico y levanta el cinturón de campeón del mundo de boxeo.
En el año 70 perdería el título por puntos después de 15 asaltos para recuperarlo en el año 72. En el año 73, después de perder de nuevo su título mundial, José Legrá colgaría los guantes y dejaría de competir ese mismo año.
Malas decisiones
Durante sus años de mayor éxito, gastó mucho del dinero que consiguió en fiestas, hoteles de lujo, viajes millonarios y en mujeres. Su dinero se desvaneció también porque no tuvo las mejores compañías y, en muchos casos, fue víctima de estafas por culpa de gente que se acercó a él para sacarle el dinero.
Cuandom se retiró había perdido la mayoría de su dinero y de su caché, por lo que nunca volvió al mismo nivel de vida del que había gozado en sus primeros años de boxeador. Durante sus últimos años de vida, por culpa del boxeo y su estilo de vida tuvo que vivir en una residencia que le pagó el único amigo de verdad que hizo durante su etapa como boxeador, José María García.
En esa misma residencia fue donde falleció una de las mayores leyendas del boxeo español después de 83 años y de una vida llena de altibajos.
