Aleix Febas, será con casi toda probabilidad nuevo jugador del Celta de Vigo el próximo 1 de julio. La operación está prácticamente cerrada y solo resta la firma oficial.
La dirección deportiva celeste, encabezada por Marco Garcés, lleva meses siguiéndole la pista al centrocampista ilerdense. A sus 30 años, acapara intereses en LaLiga gracias a su buen nivel bajo las órdenes de Eder Sarabia, pero también motivado por su apetecible situación contractual. Su condición de agente libre tras concluir su vínculo con el Elche ha disparado el interés de varios clubes, entre ellos el Espanyol, que llegó a estar muy cerca de cerrar su incorporación antes de la llegada de Monchi a su dirección deportiva.
El Elche, consciente del peso del jugador en el esquema de Sarabia, no se rindió fácilmente. Christian Bragarnik llegó a sentarse personalmente con el futbolista para ofrecerle una última propuesta de renovación. El futbolista, por el respeto que tiene a la entidad ilicitana, ha querido escuchar la última propuesta que el propio Christian Bragarnik pondría encima de su mesa. Sin embargo, el centrocampista ha optado por buscar un nuevo desafío profesional en Balaídos.
El encaje deportivo es uno de los grandes argumentos de la operación. Aleix Febas cumplirá un rol similar al que tenía Fran Beltrán antes de apostar por su salida destino al Girona. Este curso ha disputado 3.166 minutos en 36 partidos en los que ha anotado dos goles y dado dos asistencias. Su perfil de organizador, capaz de asociarse en zonas intermedias y romper líneas con el balón, cuenta con el visto bueno expreso del cuerpo técnico de Claudio Giráldez.
La incorporación llega además en un momento dulce para el conjunto vigués, que ha cerrado la temporada en sexta posición y volverá a competir en la Europa League. Con esta operación, el Celta refuerza su medular sin coste de traspaso, una política coherente con la actual línea de gestión deportiva del club. Para el Elche, la marcha de Febas se suma al terremoto provocado por la salida de Eder Sarabia y obliga a Bragarnik a redefinir el centro del campo de cara a la próxima campaña en Primera División.
