El conjunto rojiblanco logra una contundente victoria por cuatro goles a cero frente al conjunto navarro en el Metropolitano antes de afrontar el trascendental derbi madrileño contra el Real Madrid


El campeonato nacional de liga avanza con exigencias máximas para los aspirantes a la zona noble de la clasificación. En este escenario, el conjunto dirigido por Diego Pablo Simeone saltó al césped con la clara intención de mandar desde el primer minuto. Con esto, el dominio territorial se tradujo rápidamente en llegadas constantes sobre la portería defendida por Aitor Fernández.

El empuje inicial encontró premio en el minuto 24, cuando Jonathan David aprovechó un rechace tras un gran cabezazo previo para inaugurar el marcador. Sin embargo, el encuentro guardaba momentos de máxima tensión competitiva antes del descanso. Así, una acción protestada por los visitantes dejó un gol anulado a Arguibide en el minuto 29 que enfrió los ánimos navarros. Pese a ello, los locales mantuvieron el pulso del partido sin perder la concentración defensiva ni el orden táctico.

La superioridad sobre el terreno de juego se reflejó con claridad tras el paso por los vestuarios. En el minuto 54, Kang-in Lee amplió la renta local con un disparo cruzado tras una asistencia de Jonathan David. Con una circulación de balón mucho más fluida, las ocasiones se sucedieron en cadena ante la meta osasunista. Además, la profundidad de plantilla demostró ser un recurso diferencial para mantener la intensidad competitiva.

Solidez ofensiva y mirada puesta en el derbi madrileño

La segunda mitad confirmó el excelente momento físico y táctico que atraviesa el bloque madrileño. La presión asfixiante tras pérdida neutralizó cualquier intento de reacción visitante, permitiendo que el marcador continuara ampliándose con jugadas de gran factura técnica.

La sentencia definitiva llegó en el tramo final del choque. En el minuto 64, Robin Le Normand cazó un balón suelto en el área tras un saque de esquina para firmar el tercer tanto con un remate a la media vuelta. Poco después, en el minuto 83, Álex Baena cerró la goleada con un preciso golpeo ajustado al palo tras recibir un excelente pase en profundidad de Johnny Cardoso. Por otro lado, la actuación estelar del cancerbero rival evitó que la renta fuera todavía más amplia ante el asedio constante.

Con los deberes hechos en casa y el definitivo cuarto gol celebrado por la grada, la atención colectiva se desplaza hacia el próximo compromiso liguero. El derbi madrileño asoma en el horizonte como una prueba de máxima exigencia para medir las aspiraciones reales del curso actual. Por consiguiente, el grupo afronta los próximos días con la ambición intacta y la convicción de prolongar esta inercia ganadora ante su público.