Desde su debut en el fútbol profesional, después de acabar la etapa juvenil, ha jugado en Primera División, completando un palmarés de 2 Ligas y 3 Copas de la Reina
Antía Pérez ha tenido muy claro desde que dio sus primeros pasos en el fútbol sala que era sobre la pista donde quería crecer como persona y profesional. La constancia, la competitividad y el trabajo son las tres principales características de la gallega. Además, considera que el trabajo en el día a día es lo más importante para el desarrollo de un profesional.
A lo largo de su carrera ha tenido la suerte de desarrollarse en diferentes clubes que la han marcado como futbolista y como persona. Sus primeros pasos en la élite del fútbol sala los dio en Ourense, club al que siempre estará agradecida por darle la oportunidad de iniciarse y permitirle cumplir el sueño de ser profesional.
Pese a que su debut en Primera División llegara de la mano del Ourense, el club de su vida no es otro que el Burela. En el conjunto de la localidad lucense es donde ha logrado alcanzar su mejor momento como futbolista, y donde más importante se ha sentido formando parte de un proyecto. “Es el club de mi vida”, destaca Antía Pérez.

Es clave mencionar, para entender su andadura, su paso por el Poio Pescamar, inmediatamente posterior a iniciarse en Ourense. En el Poio obtuvo su mayor mejora a nivel personal, ya que tuvo que asumir responsabilidades para superarse a sí misma, debido a las lesiones que sufrió. En este contexto, llegó a Zaragoza, un club que le dio la oportunidad de reencontrarse consigo misma después de tener que vivir situaciones de dificultad por motivo de las lesiones. No se entiende el buen desempeño en el Burela sin su paso por el Zaragoza, ya que fue en la capital aragonesa donde se reinventó y volvió a disfrutar del juego.
Actualmente juega en Castro, inmersa en un proyecto que tiene como objetivo crecer en la élite y que guarda ciertas similitudes con su paso por el Burela. Destaca que se siente muy integrada por todos los profesionales que la rodean en el club. Además, las ganas de seguir aportando y creciendo son el presagio de otra gran etapa en su carrera deportiva.
