El Espanyol ha cerrado la cesión de Bryan Zaragoza procedente del Bayern de Múnich
La operación incluye una opción de compra obligatoria fijada en 8 millones de euros que se activará a partir de junio de 2027. El extremo malagueño, de 24 años, se convierte así en el sexto refuerzo estival del conjunto que dirige Manolo González, firmando un vínculo hasta 2032 en caso de que se ejecute la compra, la ficha más larga de toda la plantilla perica.
La operación llega en un momento clave de la carrera del andaluz, que hace apenas dos temporadas era una de las mayores promesas del fútbol español. Tras deslumbrar en el Granada y debutar con la selección absoluta, el Bayern pagó su cláusula de rescisión en 2023 con la ilusión de convertirlo en una pieza importante de su ataque. Sin embargo, la barrera del idioma y la dificultad para encontrar minutos en Alemania truncaron ese proyecto casi antes de empezar.
Desde entonces, Zaragoza ha encadenado experiencias que no han terminado de relanzarlo. Su cesión en Osasuna dejó buenas sensaciones a ratos, lastradas por problemas físicos. La temporada pasada, ya en el Celta, tampoco logró asentarse como titular indiscutible. Y su breve paso por la Roma, en un intento de buscar continuidad fuera de España, se saldó sin apenas protagonismo. Cuatro clubes, tres países y ninguna certeza sobre cuál es su mejor versión.
Ahora, el Espanyol le ofrece un contexto distinto: un proyecto ilusionante en Primera División, un entrenador que lo pidió expresamente y una posición, la de extremo, donde el club llevaba tiempo buscando refuerzo. Pero también representa una última oportunidad real de asentarse en el fútbol español antes de que su etiqueta de promesa incumplida empiece a pesar más que su talento. A sus 24 años, Bryan Zaragoza necesita recuperar la continuidad y la confianza que tuvo en Granada, y el Espanyol necesita que ese jugador aparezca cuanto antes.
