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Los colchoneros ven cómo el club azulgrana les arrebata uno a uno sus grandes objetivos y les roba a su gran estrella


El mercado de fichajes de este verano ha convertido Barcelona y Madrid en dos capitales en pie de guerra. El FC Barcelona y el Atlético de Madrid se encuentran en una batalla por los mismos hombres, y por ahora, el club azulgrana lleva la delantera.

El primer gran campo de batalla es Julián Álvarez. Tras dos temporadas en el Atlético de Madrid, el delantero estaría empujando para salir este verano, buscando un proyecto ganador. Fabrizio Romano ha confirmado que el Barcelona ha iniciado contactos para fichar al argentino y lo considera objetivo prioritario, habiendo mantenido ya reuniones con sus representantes. El club azulgrana habría decidido enviar una oferta formal de 90 millones de euros al Atlético.

El problema para los rojiblancos es que Julián Álvarez es su gran referente, el jugador intransferible. El Atlético de Madrid considera al delantero el jugador más importante de su plantilla y no tiene intención de permitir que se marche, valorándolo en más de 150 millones de euros. Una cosa es lo que pide el Atlético, y otra muy distinta lo que el jugador quiere. Y ahí, el Barcelona parece tener la batalla ganada.

Pero si el frente de Julián Álvarez ya duele en el Metropolitano, el de Bernardo Silva es directamente una puñalada. Durante semanas, el mediocampista portugués parecía camino de Madrid. Las conversaciones avanzaban y el jugador veía con buenos ojos la posibilidad de recalar en el Metropolitano. La salida de Griezmann dejaba hueco y presupuesto, y Simeone ya soñaba con el luso como su nuevo cerebro. Sin embargo, el club culé ha avanzado mucho en la operación, con Jorge Mendes y la dirección deportiva azulgrana planeando una reunión para la próxima semana. El golpe es muy duro, Bernardo Silva puede llegar libre tras la finalización de su contrato con el Manchester City el 30 de junio, lo que convierte al barcelonismo en rival imbatible en lo económico.

En el Atlético existe preocupación por perder a uno de sus principales objetivos del mercado, y la dirección deportiva ya ha comenzado a analizar alternativas ante un posible desenlace negativo. Simeone, que confiaba en Silva como pieza clave para renovar el equipo, podría quedarse con las manos vacías.