La protesta del Rayo Vallecano contra su presidente, Raúl Martín Presa, provocó la suspensión del encuentro ante el Athletic Club tras apenas 13 minutos de juego.
El Estadio de Vallecas vivió este sábado 10 de octubre una jornada marcada por la tensión. Lo que debía ser el regreso del Rayo Vallecano a su estadio terminó convirtiéndose en una protesta contra la directiva del club. El encuentro frente al Athletic Club, correspondiente a la octava jornada de LaLiga, fue suspendido después de apenas 13 minutos de juego.
La protesta del Rayo Vallecano comenzó cuando un sector de la afición lanzó aviones de papel y pequeñas pelotas de plástico al terreno de juego. Los hechos estuvieron acompañados de cánticos contra el presidente, Raúl Martín Presa, y de una pancarta con un mensaje dirigido al máximo mandatario de la entidad.
El árbitro José María Sánchez Martínez detuvo el partido ante la imposibilidad de continuar con normalidad. Aunque se intentó reanudar el encuentro en varias ocasiones, los lanzamientos persistieron y, tras unos 45 minutos de interrupción, se decidió suspenderlo definitivamente por motivos de seguridad.
La protesta del Rayo Vallecano refleja el malestar de la afición
El descontento de los seguidores rayistas no es nuevo. Durante los últimos años, diferentes sectores de la afición han mostrado su oposición a la gestión de Martín Presa, especialmente por la situación del estadio y las decisiones institucionales.
El encuentro ante el Athletic suponía, además, el regreso del equipo a Vallecas después de varios meses sin disputar partidos en su estadio, lo que aumentó la expectación alrededor del choque.
Tras lo ocurrido, el Rayo Vallecano publicó un comunicado oficial condenando los incidentes. La entidad aseguró que se trataba de actuaciones organizadas y anunció que solicitaría las imágenes de seguridad para identificar a los responsables de los lanzamientos.
