El belga ha sido el más rápido tras sortear la caída de Fernando Gaviria que partió en dos al pelotón
La duodécima etapa del Tour de Francia 2026 dejó una imagen tan contundente como preocupante: un sprint roto, una caída que dividió al pelotón y un Tim Merlier que volvió a demostrar por qué es uno de los velocistas más fiables del ciclismo actual. El belga de Soudal firmó su tercera victoria en esta edición tras sobrevivir a un final descontrolado en Chalon-sur-Saône, donde el ritmo, los ataques y la tensión marcaron cada kilómetro.
La jornada, con 179,1 kilómetros entre Magny-Cours y la meta, arrancó con la energía habitual de esta segunda semana. Baptiste Veistroffer volvió a ser protagonista desde el inicio, lanzándose en solitario y obligando al pelotón a mantener un ritmo alto. Más tarde se unieron Damiano Caruso, Ewen Costiou y Matteo Vercher, formando una fuga que resistió durante buena parte del recorrido.
El movimiento decisivo llegó cuando Quinn Simmons encendió la carrera con un ataque explosivo. Su aceleración rompió la calma del grupo y dio paso a un bloque de catorce corredores que apenas pudo sostener diez kilómetros. A partir de ahí, la etapa entró en una fase frenética: ataques constantes, trenes desorganizados y equipos de velocistas trabajando a contrarreloj para evitar sorpresas.
A menos de 20 kilómetros para la llegada, el pelotón rodaba al límite. La velocidad media, cercana a los 49km/h, reflejaba la tensión de un final que apuntaba al sprint. Sin embargo, la recta definitiva quedó marcada por una caída de Fernando Gaviria, que se fue al suelo a pocos metros de la línea y provocó un corte que dejó fuera de combate a varios corredores.
Merlier, atento y bien colocado, esquivó el incidente por el lado izquierdo y lanzó un sprint impecable. Tras él cruzaron la meta Olav Kooij y Jasper Philipsen, quienes también lograron evitar el caos final.
En la clasificación general, Tadej Pogacar mantiene el maillot amarillo con una ventaja sólida sobre Jonas Vingegaard, mientras Remco Evenepoel y Juan Ayuso completan un top-4 que llega a la etapa 13 con diferencias importantes.
Este viernes, la carrera afronta una jornada clave entre Dole y Berlfort, con 205,8 kilómetros y la ascensión al Ballon d’Alsacia como juez final antes de la meta. Una etapa que promete selección y batalla entre los favoritos.
