El mediocampista del Villarreal se perderá el debut de su selección
El arranque del Mundial 2026 está siendo algo accidentado. Después de que Estados Unidos impidiera la entrada al árbitro Omar Artan, ahora Canadá ha denegado a Thomas Partey el visado.
Según The Athletic, el mediocampista del Villarreal e internacional con la selección de Ghana no podrá disputar el partido inaugural ante Panamá, que tendrá lugar el miércoles 17 de junio. Lo ha confirmado la propia FIFA a través de un comunicado: «La FIFA confirma que el jugador Thomas Partey no podrá viajar desde la concentración de la selección de Ghana en Boston a Canadá para su primer partido contra Panamá el miércoles 17 de junio, ya que el gobierno canadiense le ha denegado el visado. La FIFA no interviene en los procesos de inmigración de los países anfitriones, incluida la concesión de visados. Al igual que en eventos anteriores de la FIFA, el gobierno anfitrión es quien, en última instancia, decide quién recibe un visado y es admitido en el país». Un comunicado muy similar al que emitió tras lo sucedido con el colegiado africano.
Thomas Partey no podrá jugar el partido de debut de Ghana
El futbolista de 32 años fue acusado en julio de 2025: cinco cargos de violación y uno de agresión sexual por la Policía Metropolitana de Londres. En febrero de 2026 volvió a ser acusado con dos nuevos cargos de violación. Thomas Partey, por su parte, se declaró inocente. Estos cargos podrían ser la razón por la que se le haya impedido su entrada a territorio canadiense. El país norteamericano, en el apartado de inmigración, asegura que si ha cometido un delito o ha sido condenado por él, posiblemente no se le permita la entrada.

Se trata de la segunda ocasión en apenas cuatro días en la que a un integrante de la competición se le impide la entrada a uno de los países organizadores. La primera fue el árbitro somalí Omar Artan, que no pudo entrar en Estados Unidos. Denegarle las autoridades del país norteamericano el pasaporte diplomático que le había facilitado la embajada somalí.
El árbitro declaró en una entrevista al New York Times que estuvo 11 horas siendo interrogado. También pasó varias horas más en una sala antes de ser expulsado del país. «Tan solo soy un árbitro que trataba de vivir el mayor sueño de su vida: ir a una Copa del Mundo», dijo.
