El esloveno firma una cabalgada de 42 km para vestirse de amarillo y dejar sin respuesta a todos los favoritos
El primer gran examen de montaña del Tour de Francia 2026 dejó una imagen contundente: Tadej Pogacar está dispuesto a dominar la carrera sin conseciones. El líder del UAE Team Emirates lanzó un ataque lejano en las rampas del Tourmalet y convirtió la etapa en una exhibición individual que le permitió conquistar su 23º triunfo en la ronda francesa.
La jornada comenzó con ritmo alto desde el Col d’Aspin, donde varios equipos intentaron formar una fuga sólida. Sin embargo, el UAE impuso un paso demoledor que fue seleccionando el pelotón hasta dejarlo reducido a apenas treinta ciclistas. En ese escenario, Juan Ayuso sufrió un contratiempo mecánico, aunque logró reintegrarse al grupo de favoritos tras un descenso preciso.
La ascensión al Tourmalet marcó el punto de inflexión. El trabajo de McNulty y Yates preparó el terreno para el ataque decisivo de Pogacar, que se marchó en solitario a falta de 42 kilómetros. Por detrás, Jonas Vingegaard trató de resistir, pero el ritmo del esloveno fue inalcanzable. El danés coronó con medio minuto de pérdida, aunque la diferencia se disparó en la bajada, donde Pogacar superó los 100 km/h en varios tramos.
El último puerto, largo pero tendido, confirmó la sentencia. Pogacar amplió su ventaja y cruzó la meta con autoridad, mientras Vingegaard llegó a más de dos minutos. Isaac del Toro completó el podio parcial tras imponerse en el esprint del grupo perseguidor.
La general queda ahora encabezada por Pogacar, seguido de Vingegaard y Del Toro, con Ayuso en quinta posición y aún con opciones de podio. El Tour entra en una nueva dimensión: la del dominio absoluto del esloveno.
