Los griegos se llevaron la final de Atenas (92-85) y volvieron a levantar el trofeo 13 años después
Tras vencer a Fenerbahçe y Valencia Basket, Olympiacos y Real Madrid se vieron las caras en la final de la Euroliga. Una final que afrontaban con varias diferencias entre ambos, haciendo más favoritos a los griegos. A las bajas de Tavares y Len, se sumó la de Usman Garuba, que sufrió una rotura completa del tendón de Aquiles izquierdo. No hubo milagro blanco, pero estuvieron muy cerca de ello.
Ante un OAKA que se vistió como si fuera El Pireo, los blancos estuvieron por delante hasta los últimos minutos, cuando varias faltas polémicas distanciaron a Olympiacos. El Real Madrid cayó con honor y dándolo todo ante el mejor equipo de Europa con bajas muy sensibles. Evan Fournier se llevaría el MVP de la final, en la que brillaron otros como Alec Peters, Trey Lyles o Mario Hezonja.
El comienzo de partido fue el ideal para los de Scariolo. El ecosistema que se formó en las gradas no dio miedo a los madridistas, que comenzaron con buen acierto. Trey Lyles, que empezó por primera vez como 5 titular, hizo 13 puntos en el primer cuarto. Aunque se distanciara al principio el Madrid, Olympiacos respondió a tiempo. Vezenkov consiguió rascar varios puntos para mantenerse cerca.
La distancia fue manejada por los blancos hasta que Fournier apareció con 11 puntos seguidos para darle la vuelta. Lyles, mientras tanto, seguía con su actuación estelar, yéndose al descanso con 21 puntos y cinco triples. La primera parte de los blancos era para aplaudir, y el plan de Scariolo estaba funcionando.
Tras el paso por vestuarios, el ritmo siguió siendo altísimo, hasta que se paró el encuentro por una revisión de una acción antideportiva de Mckissic sobre Campazzo. Tras esta, Feliz tuvo su momento junto al croata para volver a distanciar al Real Madrid. Estos serían los autores de un parcial de 10 puntos, que obligó a pedir tiempo muerto a Bartzokas.
Final de partido polémico
Con esto, los blancos se iban 61-65 a los últimos 10 minutos. Mario Hezonja tomaría el relevo a Trey Lyles, que no fue el mismo de la primera parte. Hasta los últimos minutos, donde las decisiones arbitrales fueron clave, el partido estaba muy igualado. Con un marcador igualado a 80 a falta de 2 minutos, el pabellón rugió como nunca y los veredictos más justos cayeron para los rojiblancos.
A pesar de esto, el Real Madrid siguió creyendo hasta cuando parecía casi imposible. Cuando el balón quemaba, los blancos lograron varios robos que los acercaron al milagro. Tras varios tiros libres lanzados a fallar, consiguieron dos rebotes para seguir con su sueño. Con 3 puntos abajo en el marcador, Andrés Feliz tuvo el triple para igualarlo todo, pero no anotó. Alec Peters no fallaría después sus tiros libres y aseguraría el título para Olympiacos.
Por su parte, el Real Madrid lo dio todo y cayó con honor tras una actuación que pudo ser histórica y terminó siendo la más cruel. A partir de ahora les toca pensar en la ACB, donde contarán con la ayuda de Yurtseven, pívot que contrataron para este tramo final de temporada, en el que las lesiones les han jugado una mala pasada.
