Kimi Antonelli se anota la victoria en el Gran Premio de España disputado en el circuito de Madring, mientras que Lando Norris cede el triunfo tras una estrategia pésima


La estrategia clave que decidió el podio en Madring

El Gran Premio de España estrenaba el circuito urbano de Madring con una emoción desbordante desde los primeros compases. En la salida, Lando Norris supo mantener el liderato de manera legal, mientras Kimi Antonelli y Max Verstappen se veían obligados a irse por la escapatoria para evitar una colisión múltiple.

El neerlandés, visiblemente enfadado por radio, tuvo que devolver la posición tras calificar la maniobra inicial de un momento de auténtico apuro. Por detrás, la tensión estallaba muy pronto cuando Fernando Alonso intentaba adelantar a Carlos Sainz, provocando un toque que dejaba al monoplaza del asturiano con el alerón delantero dañado y a ambos pilotos relegados al fondo de la parrilla.

La carrera avanzaba con una degradación de neumáticos muy superior a la prevista, lo que obligaba a los equipos a hilar muy fino con las paradas en boxes. Franco Colapinto aguantaba de forma brillante en los puntos liderando un intenso tren de monoplazas, mientras Charles Leclerc apostaba por una estrategia de gran resistencia sin pasar por talleres.

El punto de inflexión definitivo llegó en la vuelta quince, cuando el abandono de Lance Stroll provocó la salida del coche de seguridad virtual. La gran mayoría de la parrilla aprovechó para realizar su parada gratuita, pero el muro de McLaren cometió un error garrafal al retrasar la entrada de Lando Norris y fallar en la colocación de un neumático, arruinando por completo sus opciones de triunfo y relegándolo a la cuarta plaza.

Con este panorama, Kimi Antonelli heredó el liderato de manera virtual y supo gestionar a la perfección el compuesto duro hasta la bandera a cuadros. A pesar de rozar el muro en la curva siete y pedir a sus ingenieros que revisaran posibles daños, el piloto de Mercedes resistió los embates finales.

En las últimas vueltas, Max Verstappen se acercó peligrosamente tras lidiar con el tráfico de los doblados y un toque evitado por milímetros con Nico Hülkenberg, cruzando finalmente la meta en la segunda posición.

Lando Norris completó el podio tras exprimir el ritmo de su McLaren, mientras Carlos Sainz terminaba abandonando tras acumular una sanción y problemas mecánicos, y Fernando Alonso cruzaba la línea de meta en decimoséptima posición en un fin de semana para olvidar del automovilismo español.