El técnico navarro abandona el Rayo Vallecano tras una etapa histórica y da el salto al submarino amarillo para afrontar la máxima competición europea
El fútbol español tiene un nuevo movimiento en sus banquillos. Íñigo Pérez deja de ser entrenador del Rayo Vallecano y se convierte en el nuevo técnico del Villarreal. Lo que durante semanas fue un secreto a voces quedó confirmado con la rueda de prensa conjunta del técnico y Martín Presa, poniendo así punto final a uno de los capítulos más emocionantes de la historia reciente del Rayo.
El técnico navarro ha convencido a la familia Roig y al CEO Negueroles con su personalidad, ética de trabajo y rendimiento en Vallecas, emergiendo como el claro favorito de una lista que también incluía a Míchel, Giráldez e Imanol. Íñigo Pérez firmará un contrato por dos temporadas con opción a una tercera.
El reto que espera al técnico pamplonés no es menor. El Villarreal se clasificó para la Champions League quedando en tercera posición, por delante del Atlético de Madrid. Esto supone para Íñigo Pérez un salto grande en su carrera, ya sabe lo que es entrenar en Europa, aunque lo haya hecho en la tercera competición continental, y ahora se estrenará en la Champions.
El paso del navarro por Vallecas ha sido extraordinario. Entre febrero de 2024 y mayo de 2026, Íñigo Pérez logró salvar al equipo en sus primeros meses al frente del banquillo, y en su primera temporada completa lo clasificó para la Conference League gracias a su octava posición en liga. Este curso, idéntica clasificación liguera y una gesta aún mayor, llegar a la final de la Conference League, donde el Crystal Palace se hizo con el título.
El propio entrenador se despidió del Rayo con la conciencia tranquila. «Me preocupaba saldar la deuda con nuestra afición, pero ellos nos dijeron que estaba saldada. Tenía mucha ilusión por conseguir hitos importantes. Lo hemos conseguido entrando en Europa y jugando una final. Se han cumplido los puntos que me marqué y me siento en paz», afirmó.
El futuro de Íñigo apunta así al Villarreal, un club y un proyecto de Champions League que representa un enorme salto en su carrera como técnico. Con tan solo 38 años, el entrenador navarro llega a un club con ambición europea consolidada y con la ilusión de demostrar que su irrupción en el fútbol de élite no fue flor de un día, sino el inicio de algo mucho más grande.
