El equipo local se impuso por 1-0 en La Bombonera. River terminó el partido con nueve jugadores y cuestionó algunas decisiones del árbitro Nicolás Ramírez y del VAR
Por la fecha 15 del Torneo Clausura de la Liga Profesional, River visitó a Boca en La Bombonera por una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino. Lejos de ser una fiesta deportiva como se espera de un partido de esta índole, y como mi persona viene advirtiendo desde hace tiempo, la AFA ya no puede ocultar su simpatía por algunos clubes, a punto tal de inclinar la cancha a su favor.
River llegó al partido con la guardia alta. En las semanas anteriores el equipo de Leonardo Ponzio había sufrido varias intervenciones del VAR que le anularon goles. Después del triunfo ante Racing, el técnico había dicho públicamente: “No quiero que me regalen nada, pero tampoco que me quiten lo que tengo. La preocupación está”. En tanto, el presidente Stefano Di Carlo votó en contra de los torneos propuestos para 2027 por AFA.
La primer polémica se instaló en el campo de juego a solo 8 minutos comenzado el encuentro, cuando Lucas Martínez Quarta se empalmó a Miguel Merentiel, ganando así la tarjeta roja y dejando a River con un hombre menos. Lo polémico de tal expulsión fue que, en primera instancia, el árbitro Ramírez dejó seguir la jugada e ignoró los reclamos del delantero Xeneize. No obstante, al ser llamado desde el VAR la decisión se tornó polémica y finalizó expulsando al zaguero central del Millonario.
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River debió rearmar el equipo de inmediato: salió Lucas Beltrán y entró Lautaro Rivero. El plan táctico de Ponzio se quebró a los 10 minutos. Demás está decir que la actuación de Lucas Silva, porque eso es lo que mostró, fue propia de un juvenil inexperto e incapaz de vestir los colores de River. Por mucho menos echaron por la puerta de atrás a Kranevitter o a Enzo Pérez.
Regalados en el complemento del partido
Durante el segundo tiempo River intentó salir adelante y empatar el encuentro. A los 11 minutos, Otamendi le entregó rápido a Tobías Andrada. El volante se complicó un instante, logró zafar, pero recibió una entrada muy fuerte de Lautaro Blanco. El lateral de Boca llegó con los tapones y lo tumbó de forma violenta e innecesaria, en fase de construcción del rival. Pese a la revisión del VAR, el jugador de Boca solo recibió una amarilla.
A los 26 minutos, Paredes, que ya venía con amarilla del primer tiempo, perdió la pelota y llegó tarde a una disputa en mitad de cancha. Bajó a Galván con una infracción fuerte (tocó el pie de apoyo del rival). El árbitro cobró la falta, pero no mostró la segunda amarilla. Paredes se quedó en la cancha. Otra muestra más de que algunas jugadas sí son para roja y otras no.
El último clavo en el ataúd
Aproximadamente a los 34 minutos del segundo tiempo, Lautaro Blanco desborda por la banda izquierda. Gonzalo Montiel se lanza a barrer desde atrás/costado e impacta con fuerza el tobillo/pie de Blanco. Ramírez no dudó: mostró roja directa de inmediato. El VAR (Silvio Trucco) confirmó la decisión sin necesidad de que el árbitro fuera al monitor.
“Blanco hizo la misma jugada y le saca amarilla. A mí me expulsa. No tenía argumentos, no tenía fundamentos para explicar lo que pasaba. Entonces vos decís: algo pasa, ¿no?”, expresó Gonzalo Montiel, al término del partido.
