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El mejor mercado de fichajes de la historia

El mejor mercado de fichajes de la historia

Messi, Mbappé, Cristiano Ronaldo o Griezmann han sido los protagonistas del mejor mercado de fichajes que se recuerda en el fútbol


El ocaso del verano trae consigo la desesperación de aquellos que en los últimos días quieren disfrutar todo lo que no han podido (o querido) durante el resto del estío, y la falsa sensación de que el verano, siempre efímero, va a ser eterno para aquellos que lo han exprimido hasta su última gota. En el fútbol pasa un poco lo mismo. Hoy es 1 de septiembre, y ayer a las 23:59 se cerró el mejor y más inverosímil periodo de traspasos que yo haya visto, y ya llevo unos cuantos. Un periodo que debería haber sido tranquilo debido a las dificultades económicas de todos los clubes derivadas de la pandemia, y a que futbolistas y aficionados iban a estar más centrados en la Eurocopa y la Copa América. Nada más lejos de la realidad.

Sergio Ramos, capitán y símbolo del Real Madrid, acabó en el Paris Saint-Germain tras no llegar a un acuerdo de renovación con el equipo blanco, en la Premier, Chelsea y City pagaron más de 100 millones de euros por Lukaku y Grealish. Los fichajes de Sancho, Varane, Achraf, Odegaard, Donnaruma, Wijnaldum, Alaba, Depay, Konaté, De Paul, Upamecano o Sabitzer también fueron especiando un mercado fantástico, pero en el que sobresalieron tres nombres propios: Leo Messi, Cristiano Ronaldo y Kylian Mbappé.

El argentino traumatizó al barcelonismo marchándose justo cuando, tras muchas cábalas económicas, parecía que podía quedarse. ¿Su destino? Efectivamente, el PSG, la joya de la corona de un proyecto faraónico desde Qatar. Ahora, el abismo al que se enfrenta el Barcelona parece inabarcable, son las consecuencias de una gestión ridícula de la anterior directiva y que ahora afronta Laporta con todo en contra.

La némesis de Messi, Cristiano Ronaldo, parecía que tendría un verano tranquilo, se quedaría en Turín y trataría de reconquistar la Serie A. Pues tampoco. Fichado Messi por el PSG, se habló de la posibilidad de juntarle con CR7, rumores que se desvanecieron cuando entró en escena el Manchester City. ¿Era posible que Cristiano, leyenda del United, acabara en el lado azul de la ciudad? Pues poco faltó, el acuerdo con la Juventus parecía cerrado cuando el propio United salió con todo para recuperar al hombre que les dio su última Champions y con el que esperan volver a pelear por la Premier y la propia ‘Orejona’.

Pero a pesar de que los dos mejores futbolistas de los últimos 20 años han cambiado de club este verano, con el terremoto que eso supone, sus fichajes languidecen en mediatización y emoción con el que ha sido el ‘no traspaso’ del verano, el de Kylian Mbappé.

El sueño de una noche de verano

Cuando un club rechaza 200 millones de euros por un futbolista que el próximo verano puede salir gratis y sabiendo que ha rechazado todas las ofertas de renovación posibles, es que dicho club tiene la patente de corso para hacer lo que le venga en gana. El Paris Saint-Germain (con 34 futbolistas cuando solo puede inscribir a 25) parece jugar con unas reglas económicas distintas el resto de clubes. ¿Cómo puede un equipo que ya cuenta con Di María, Keylor, Verratti, Neymar, Marquinhos, Icardi o Draxler fichar a Messi, Ramos, Donnaruma, Wijnaldum, Achraf y mantener a Mbappé sin sobrepasar el límite salarial? Muy sencillo, con el beneplácito de las autoridades competentes, que padecen ceguera voluntaria con los clubes-estado. Así, el Real Madrid y Mbappé hicieron todo lo posible para vestir de blanco al delantero francés, no ha sido posible, pero a este libro aún le queda un último capítulo por escribir, ¿firmará Mbappé gratis en enero por el Real Madrid para incorporarse en la próxima temporada, o cederá a la enésima oferta de renovación de esa jaula de oro que es el club galo?

En cualquier caso, esta victoria a corto plazo del equipo parisino manda un mensaje peligroso que puede suponer una grave derrota a largo plazo. Partiendo de la base de que la Ligue 1 no es llamativa para los grandes jugadores, con la retención a toda costa de Mbappé (y de Verratti y Neymar antes) muchos jugadores que quieran firmar por el PSG en los próximos años se lo pensarán dos veces, sabiendo que, si tienen contrato en vigor será prácticamente imposible salir llegado el momento.

Y es que desde la llegada del fondo de inversión qatarí el PSG ha tenido una postura cada vez más dictatorial, y no ha entendido que en el fútbol, por muy grande que seas, a veces hay que pagar peajes y dejar salir a los jugadores que no quieren estar. Que le preguntan al propio Real Madrid cuando tuvo que traspasar a Cristiano.

Pero seguramente los que más dañados han salido de esta operación han sido aquellos periodistas de renombre, insiders y tuiteros con alcance e influencia que se hartaron de inflar las esperanzas de los aficionados merengues, calificando la llegada de Mbappé como inminente cuando el PSG ni siquiera quiso negociar. En vez de prudencia se optó por los ‘tic tac’, los ‘tranquilos’, y los emojis de tortuga, para al final quedarse con el molde y la reputación por los suelos.

En el descuento

Quien escribe estas líneas se pasó buena parte de la tarde y la noche de ayer esperando novedades de última hora en el mercado, observando a doble pantalla lo que es el periodismo tradicional en la televisión, y la nueva moda que supone el streaming. Dos maneras de hacer las cosas que están abocadas a convivir en tiempos venideros. Durante esas horas Camavinga fichaba por el Real Madrid (a falta de pan…) y se iban cerrando fichajes de menor entidad de aquellos que habían tardado demasiado en hacer los deberes. Pero la verdadera bomba llegó en forma de triple movimiento: Saúl iría cedido al Chelsea con opción de compra, Griezmann volvería al Atlético con la misma fórmula y Luuk De Jong firmaría por el Barcelona. Todo parecía cerrado a las 22:30, pero los minutos pasaban y nada se oficializaba, el nerviosismo en las oficinas de los clubes implicados y de LaLiga debía ser infernal, entonces llegaron las 23:59 ¿qué había pasado? Calma tensa en ese momento, hubo que esperar casi hasta la 01:00 para confirmar que los tres fichajes se habían producido de manera correcta y que los tres futbolistas hacían las maletas. Un frenesí pocas veces antes visto, por la tardanza y por el impacto que tenía en todos los actores implicados.

Vencedores y vencidos

En clave de los tres grandes del fútbol español, este mercado ha dejado un claro vencedor: el Atlético de Madrid. El campeón de Liga ha conseguido mantener a todas sus piezas indispensables y además ha conseguido la incorporación de Rodrigo de Paul, Mateus Cunha y, sobre todo, del ya mencionado Antoine Griezmann. El fichaje del francés completa una plantilla que a día de hoy parece la favorita al título en España.

En lo que respecta al Real Madrid, los fichajes de Alaba y Camavinga no parecen suficientes para afrontar las salidas de Ramos, Varane y Odegaard. Además, ha quedado en el ambiente la decepción de no poder fichar a Mbappé. Eso sí, Florentino Pérez ha olido la sangre, y la promesa del verano 2022 puede ser estratosférica, ya que podrían llegar Mbappé y Pogba gratis y se podría ejecutar la cláusula de rescisión de Haaland, que pasa a ser de 75 millones de euros.

Por su parte, el Barcelona ha quedado como vencido y pisoteado durante este verano. La ruina económica blaugrana ha alcanzado cotas que parecían imposibles, se ha tenido que regalar a Griezmann, no se ha podido mantener a Messi, los pocos fichajes que han llegado han tenido que ser a coste cero y no ha podido liberarse de algunos ‘lastres’ que le suponen un montante económico importante en forma de salarios al club, como Umtiti o Pjanic. La situación es de tal gravedad que los capitanes han tenido que rebajarse sustancialmente el sueldo para quedarse en una de las peores plantillas del Barça que se recuerda. Empieza la era post-Messi y los pronósticos no son nada halagüeños en el Camp Nou.

Foto: Elaboración propia.

Twitter: @IvanCaceresR94

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