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Griezmann, Saúl y la identidad rojiblanca

Griezmann, Saúl y la identidad rojiblanca

Vive el fútbol tiempos extraños, tan extraños como que Messi se encuentra sin equipo, al presidente del Real Madrid se le escruta por unos audios de hace 15 años y en los que Griezmann podría volver al Atlético de Madrid


Parece una ensoñación, pero no lo es, las últimas informaciones indican que el acuerdo entre Atlético y Barcelona para intercambiar a Saúl por el galo sin dinero de por medio estarían cerca de concretarse. El equipo azulgrana sabe que sale perdiendo, pero también sabe que deshacerse de la altísima ficha del ‘7’ culé puede ser una de las únicas vías para retener a Messi en el Camp Nou, pero ¿y el Atleti?

El equipo rojiblanco, como Roma, no paga a traidores, ¿o sí? La puñalada del futbolista francés al conjunto colchonero en el verano de 2019 marchándose a la ciudad condal dolió sobremanera, más aún cuando el propio jugador había comunicado un año antes en un grotesco documental (La decisión) que seguiría en la entidad rojiblanca. Desde ese momento Griezmann cayó en desgracia para la hinchada del Atlético de Madrid, que ultrajó su placa en los aledaños del Metropolitano como había hecho antes con otros como Hugo Sánchez o después con Courtois.

Así, el genial delantero francés fue pertinentemente pitado cuando volvió a su estadio, aquel que le encumbró a los altares del fútbol y en el que desplegó su mejor nivel. Sin embargo, ¿cómo es posible que Griezmann pueda volver? Pues porque Diego Pablo Simeone ha visto una oportunidad, hombre plenipotenciario cuando se habla del Atlético de Madrid. Bajo su coraza de sangre y pasión, el técnico argentino esconde una versión fría y pragmática como cualquier entrenador de éxito. Una versión en la que advierte que Griezmann sería un fichaje de primer orden, un refuerzo de lujo para Luis Suárez y para el vigente campeón de Liga.

Entre el corazón y la razón

La afición atlética, hecha a base de dolorosas derrotas y sufridas victorias, especializada en idolatrar a “los suyos” y despeñar a los desertores, se encuentra ante una difícil dicotomía. Tendría que ver marchar a un canterano como Saúl, rojiblanco hasta el tuétano, pero del que queda poco de ese proyecto de supercentrocampista tras dos temporadas mediocres, mientras tendría que tragar con la vuelta de uno de los mejores futbolistas del mundo, sí, pero que le rompió el corazón en una de las vilezas más dolorosas en la historia moderna del club. La decisión 2.0 está cerca y el público espera paciente para pronunciar su sentencia.

Foto: Reuters/EFE

Twitter: @IvanCaceresR94

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