Un testarazo del ‘Cuti’ Romero en el minuto 87 certificó el triunfo del Atleti frente al Alavés tras el tanto de Grimaldo y sitúa al bloque de Simeone segundo con 19 puntos
El Atlético de Madrid solventó hace dos días una de las salidas más exigentes del calendario doméstico tras superar al Deportivo Alavés en Mendizorroza. El cuadro colchonero acudía a la cita con el objetivo de derribar un maleficio que se prolongaba desde la campaña 2020/21. Con este triunfo, los rojiblancos alcanzaron los 19 puntos en la clasificación liguera.
El duelo requirió una notable dosis de paciencia para derribar la resistencia vitoriana. Los hombres dirigidos por Diego Simeone asumieron el mando de la pelota desde los primeros compases del choque. De este modo, la escuadra madrileña confirmó su excelente dinámica competitiva tras sumar su cuarto triunfo seguido en el torneo de la regularidad.
El dominio rojiblanco y el golpe antes del descanso
El conjunto visitante impuso un ritmo pausado para desactivar el repliegue albiazul. A través de circulaciones largas, la posesión colchonera escaló con solvencia hasta alcanzar el 68% del tiempo. En este contexto, la paciencia permitió encontrar espacios por los costados.
La insistencia encontró premio en el minuto 34 mediante una triangulación letal. Jonathan David habilitó a Grimaldo, quien firmó el primer tanto de la tarde con un disparo cruzado inalcanzable. Además, el lateral estuvo a punto de ampliar distancias poco después con otro latigazo exterior.
Sin embargo, el guion cambió radicalmente al borde del descanso en una acción aislada. Un agarrón de Le Normand sobre Toni Martínez fue castigado con pena máxima tras la intervención arbitral. Así, Lucas Boyé firmó las tablas en el minuto 45+6 engañando a Jan Oblak.
Los cambios de Simeone ante la trinchera albiazul
El paso por vestuarios activó la pizarra del técnico rojiblanco para dotar de mayor verticalidad al ataque. La entrada simultánea de Julián Alvarez y Álex Baena revitalizó de inmediato las bandas visitantes. Sin duda, el plan ofensivo se volcó por completo hacia el área defendida por Antonio Sivera.
El panorama se clarificó en el minuto 61 tras una dura infracción de Ángel Pérez sobre Julián. El colegiado revisó la acción en el monitor y decretó la cartulina roja para el zaguero local. A renglón seguido, el propio delantero argentino estrelló esa falta directa contra la madera.
Ante este escenario, Simeone introdujo a Alexander Sørloth para acumular rematadores en zona de peligro. Los rojiblancos acumularon un total de 22 disparos y provocaron 10 saques de esquina a su favor. No obstante, el repliegue local obligó a extremar la precisión en los últimos metros.
La conexión entre Baena y Romero para atar los tres puntos
El partido declinaba en medio de un ejercicio de resistencia numantina por parte del cuadro vitoriano. Con esto, Mariano dispuso de una ocasión inmejorable a la contra que mandó por encima del travesaño. Sin embargo, la respuesta visitante fue inmediata y definitiva en el minuto 87.
Álex Baena templó un centro magistral con el exterior de su bota diestra hacia el segundo palo. En esa zona apareció libre de marca Cuti Romero para conectar un testarazo inapelable a la red. Sin duda, un tanto que premió el esfuerzo de un equipo que acumuló 643 pases completados con un 90% de precisión.
Al concluir el encuentro, Diego Pablo Simeone valoró la importancia de la victoria ante un feudo hostil: «Este campo nos cuesta muchísimo, siempre tenemos dificultades para llevarnos una victoria. Fuimos gestionando los minutos entre Jonathan-Julián y Lookman-Baena para que todo el partido fuera para el ataque«. Por su parte, Romero destacó el nivel de autoexigencia del grupo: «Baena tiró un centrazo, es un jugador increíble. Estamos bien, pero con esto no alcanza. Siempre hay que ir a por más«.
