A una semana del debut frente a Sudáfrica, el último ensayo contra Serbia definirá si la jerarquía del histórico guardameta es suficiente para blindar la portería tricolor
A exactamente una semana de que la Selección Mexicana inaugure la Copa del Mundo 2026 frente a Sudáfrica, el entorno del Tri vive horas de máxima definición. Esta noche, en la cancha del Estadio Nemesio Diez de Toluca, Javier Aguirre enfrentará a Serbia en el último ensayo formal de preparación. Aunque el timonel nacional declaró en conferencia de prensa que su cuerpo técnico lo «trae cortito» evaluando las cargas físicas y los minutos de los 26 convocados, los reportes desde el campamento tricolor son unánimes: Guillermo Ochoa será el portero titular el próximo 11 de junio en el Estadio Azteca.
La decisión de Aguirre de confiarle el arco al veterano de 40 años para su histórico sexto Mundial obliga a analizar con lupa el parado táctico. «El Vasco» es un estratega pragmático, obsesionado con el orden defensivo, la intensidad y las transiciones verticales. Para arropar a un guardameta de la longevidad de Ochoa —cuyos reflejos en la línea siguen intactos, pero cuyas carencias en las salidas y el juego aéreo son conocidas—, el esquema defensivo del Tri tendrá que ser un auténtico búnker.
Aquí es donde los nombres de la zaga toman un rol protagónico. La central luce sólida con la presencia de César Montes y Johan Vásquez (quien viene de anotar ante Australia). El gran acierto de Aguirre para este debut podría ser el blindaje del mediocampo, donde hombres multifuncionales como Édson Álvarez e Israel Reyes —de quien el técnico elogió públicamente su capacidad para jugar como central, pivote o contención— serán los encargados de morder en la recuperación y no dejar espacios largos que expongan la velocidad del arco mexicano.
El dilema de los 90 minutos se traslada al ataque. Con jugadores clave saliendo de algodones o lidiando con el desgaste físico de sus ligas, el ensayo ante Serbia será el termómetro definitivo para nombres como Santiago Giménez y Alexis Vega. Aguirre sabe perfectamente que Sudáfrica es un rival físicamente durísimo; por ello, su once no buscará el lirismo, sino la efectividad pura. Ochoa pondrá la experiencia y la historia desde el fondo, pero serán los diez guerreros de campo los que tendrán que correr el doble para asegurar que el debut en el Coloso de Santa Úrsula sea la fiesta que todo el país está esperando.
