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Doble golpe para OKC: Jalen Williams y Cason Wallace, lesionados de gravedad

Las graves lesiones de Jalen Williams y Cason Wallace ponen contra las cuerdas a uno de los grandes favoritos al anillo. Después de perder profundidad durante el verano, Oklahoma City afronta un escenario que puede comprometer sus aspiraciones


Oklahoma City Thunder arrancaba la temporada 2026-27 con una misión muy clara: recuperar el trono de la NBA. Después de conquistar el campeonato en 2025 y quedarse a las puertas de las Finales en 2026, los de Mark Daigneault afrontaban una nueva oportunidad de consolidar su proyecto entre los grandes dominadores de la competición. Sin embargo, apenas una semana después del comienzo de la temporada, dos lesiones han cambiado radicalmente el panorama.

Jalen Williams y Cason Wallace, dos piezas fundamentales del engranaje de Oklahoma, estarán varios meses alejados de las pistas y podrían perderse prácticamente toda la campaña. Un golpe durísimo para un equipo que, pese a comenzar con un impecable 4-0, contempla cómo su ventana de campeonato se complica considerablemente.

Dos lesiones que cambian todos los planes

La victoria del pasado domingo frente a Los Angeles Clippers (108-101) terminó convirtiéndose en una de las noches más amargas para la franquicia. Jalen Williams sufrió una fractura del peroné izquierdo y una luxación de tobillo tras una penetración al aro cuando apenas quedaba minuto y medio de partido, dejando imágenes bastante sensibles y teniendo que abandonar en camilla la pista. Por su parte, Cason Wallace sufrió una rotura del labrum del hombro izquierdo durante el mismo partido. Ayer, Sam Presti dio una conferencia de prensa anunciando las lesiones de ambos jugadores y afirmando que necesitarán pasar por quirófano antes de iniciar sus sendos periodos de recuperación. Aunque Oklahoma todavía no ha comunicado plazos definitivos de recuperación, para Jdub se estima que se pierda la temporada entera, y para Wallace, que renovó al alza este verano con OKC, se dice que tendrá un plazo de recuperación de 5-6 meses, pudiendo volver antes de los playoffs, aunque sin ningún ritmo competitivo y a ver a que nivel.

La pérdida de Jalen resulta especialmente preocupante. El All-Star, que ya se perdió 49 encuentros de temporada regular el pasado curso, es mucho más que el segundo referente ofensivo de Shai Gilgeous-Alexander. Su capacidad para generar ventajas, atacar el aro y defender diferentes posiciones le convierte en uno de los jugadores más completos de la plantilla. Por su parte, Cason, elegido en el segundo mejor quinteto defensivo de la pasada campaña, representa otra de las grandes fortalezas del equipo: la presión sobre el balón. Su capacidad para incomodar a los exteriores rivales y generar pérdidas resulta fundamental en el sistema de Daigneault.

Una profundidad que ya no es la misma

Las lesiones llegan, además, en un momento especialmente delicado para la construcción de la plantilla. Durante el verano, los Thunder se desprendieron de Lu Dort, Aaron Wiggins e Isaiah Joe, tres jugadores importantes en la rotación de las últimas temporadas. Las restricciones económicas y los elevados compromisos salariales obligaron a Sam Presti a tomar decisiones difíciles. Estas salidas redujeron considerablemente la profundidad exterior del equipo, precisamente donde ahora aparecen sus principales problemas.

Sin Dort, Wallace y Williams, los Thunder pierden tres defensores fundamentales para mantener su característica intensidad sobre el perímetro. Una situación que también incrementa las responsabilidades de Alex Caruso, Ajay Mitchell y Jared McCain. Y las malas noticias no terminan ahí, porque Caruso ha abandonado lesionado el encuentro frente a Phoenix Suns de esta madrugada por un esguince de tobillo derecho, mientras que Chet Holmgren no pudo participar debido a una tendinitis rotuliana en su rodilla derecha, que veremos como intenta tratar el cuerpo técnico.

Shai y las nuevas oportunidades

Pese a las adversidades, Oklahoma City continúa demostrando por qué sigue siendo un equipo temible. La victoria frente a Phoenix Suns (125-114) dejó una actuación espectacular de Ajay Mitchell, que firmó 30 puntos, su mejor registro en la NBA. Shai Gilgeous-Alexander aportó 26 tantos, mientras que Jared McCain sumó 18 e Isaiah Hartenstein completó una buena actuación con 15 puntos y 13 rebotes. Además, el rookie español Aday Mara jugó 20 minutos y consiguió su primer doble doble en la liga, apenas habiendo disputado 4 partidos, con un 11+10 más que sólido.

Estos resultados evidencian que los Thunder conservan recursos suficientes para competir durante la temporada regular. Mitchell y McCain tendrán ahora una oportunidad extraordinaria para consolidarse como jugadores muy importantes en plantilla. Sin embargo, el verdadero desafío llegará cuando los rivales puedan preparar eliminatorias completas para atacar las debilidades de Oklahoma.

¿Se está cerrando la ventana del campeonato?

Oklahoma posee una de las estructuras deportivas más interesantes, sino la que más, de toda NBA. Shai es la definición perfecta de superestrella y es el MVP de la liga, Holmgren representa una pieza fundamental del proyecto y Presti dispone de numerosos activos para explorar posibles operaciones. Pero mantener un equipo campeón resulta cada vez más complicado. Los grandes contratos reducen la flexibilidad salarial y obligan a sacrificar profundidad, algo que los Thunder ya han experimentado este verano.

Ahora, las lesiones amenazan con agravar esas limitaciones. La franquicia podría explorar el mercado para incorporar refuerzos, aunque las restricciones salariales dificultan cualquier movimiento importante. Los Thunder siguen teniendo argumentos para pelear por el campeonato, pero la situación ha cambiado. Su principal desafío ya no consiste únicamente en ganar su segundo anillo en 3 años, sino en sobrevivir a una temporada que amenaza con poner a prueba todos los cimientos de un proyecto que hace 2 años, cuando ganaron ese séptimo partido de las finales a los Pacers, apuntaba a dinastía.