BaloncestoNoticias

Curry lidera el imperio millonario de la NBA: el negocio detrás de sus estrellas

Las jóvenes estrellas de la liga comienzan a competir con las grandes leyendas no solo sobre las pistas, sino también en el negocio de los patrocinios y los contratos multimillonarios


La NBA continúa batiendo récords económicos y sus grandes estrellas son las principales beneficiadas. Según el último informe publicado por Forbes, los diez jugadores mejor pagados de la competición ingresarán aproximadamente 958 millones de dólares durante la temporada 2026-27, una cifra que refleja el enorme crecimiento financiero de la liga. Sin embargo, el dato más llamativo no está únicamente en los contratos deportivos, sino en el dinero que los jugadores generan lejos de las canchas.

Stephen Curry, LeBron James y Kevin Durant siguen siendo referentes económicos del baloncesto mundial, pero estrellas que llevan mucho menos tiempo en la liga que ellos como Anthony Edwards, Jayson Tatum o Shai Gilgeous-Alexander comienzan a ganar terreno. El relevo generacional de la NBA también se está produciendo en los despachos y en el mercado publicitario.

Curry y LeBron: dos imperios que van mucho más allá del baloncesto

Stephen Curry encabeza la clasificación con unos ingresos estimados de 203,6 millones de dólares, convirtiéndose en el primer jugador activo de la NBA en superar la barrera de los 200 millones anuales.

Lo verdaderamente sorprendente es que únicamente 62,6 millones proceden de su contrato con Golden State Warriors. Los otros 141 millones corresponden a patrocinios y diferentes actividades comerciales, lo que supone aproximadamente el 69% (!!!) de sus ingresos totales. Su reciente acuerdo con la marca china Li-Ning, después de finalizar su relación con Under Armour, demuestra hasta qué punto el cuatro veces campeón de la NBA ha conseguido transformar su imagen en un negocio independiente de su rendimiento deportivo.

LeBron James representa otro ejemplo extraordinario. A sus 41 años, el alero ocupa la cuarta posición con 93,9 millones de dólares, de los cuales 90 millones proceden de actividades ajenas a su salario NBA. Su incorporación a Philadelphia 76ers por el mínimo de veterano ha reducido considerablemente sus ingresos deportivos, pero su valor comercial continúa siendo extraordinario.

Kevin Durant completa este grupo de leyendas consolidadas con 104,9 millones de dólares. Tres jugadores que llevan años dominando el baloncesto mundial y que han conseguido convertir sus trayectorias deportivas en marcas reconocidas internacionalmente.

Edwards, Tatum y Shai: la nueva generación llama a la puerta

Mientras las grandes leyendas continúan acumulando millones, los nuevos referentes de la competición comienzan a construir sus propios imperios económicos.

Anthony Edwards es uno de los ejemplos más representativos. El escolta de Minnesota Timberwolves ocupa la quinta posición con 87,9 millones de dólares, repartidos entre 48,9 millones de salario deportivo y otros 39 millones procedentes de actividades comerciales. Un reparto mucho más equitativo que las grandes leyendas del equipo.

Su crecimiento no se explica únicamente por sus actuaciones sobre la pista. Su tan característica personalidad, su capacidad para conectar con las nuevas generaciones y sus acuerdos publicitarios con marcas como Adidas y Sprite lo han convertido en uno de los principales rostros de la NBA, una liga que necesita nuevas caras americanas como el comer.

Jayson Tatum y Shai Gilgeous-Alexander también aparecen entre los diez jugadores mejor pagados, con 86,5 y 70,8 millones de dólares, respectivamente.

Ambos representan perfiles diferentes, pero comparten una característica fundamental: han conseguido consolidarse entre las grandes estrellas de la competición y aumentar su atractivo comercial. Sus contratos deportivos garantizan ingresos extraordinarios, mientras que su proyección internacional abre nuevas oportunidades fuera de las pistas.

Casi la mitad del dinero llega desde fuera de la NBA

Uno de los datos más interesantes del informe de Forbes es la distribución de los ingresos. De los 958 millones de dólares que acumularán los diez jugadores mejor pagados, 469 millones procederán de actividades extradeportivas, frente a los 489 millones correspondientes a sus salarios en la competición. Es decir, prácticamente la mitad del dinero que ingresarán estas estrellas no dependerá directamente de lo que les paguen sus franquicias.

Los contratos publicitarios, los derechos de imagen, las colaboraciones comerciales y los negocios personales se han convertido en una fuente de ingresos fundamental. En algunos casos, como Curry o LeBron, incluso superan ampliamente las cantidades percibidas por jugar al baloncesto.

Además, el crecimiento económico de la NBA también se refleja en los salarios. Hace una década, LeBron lideraba la competición con aproximadamente 31 millones de dólares anuales. En la temporada 2026-27, hasta 59 jugadores superarán esa cantidad. La expansión internacional de la liga y sus acuerdos audiovisuales han impulsado un mercado en el que las grandes figuras tienen cada vez más posibilidades de aumentar sus ingresos.

Un relevo que también se juega fuera de las pistas

Durante los últimos años, la NBA ha comenzado a preparar una transición entre las leyendas que marcaron una época y los jugadores llamados a protagonizar la siguiente. Pero esa sucesión no se limita a los puntos, los títulos o los premios individuales. También implica heredar el protagonismo publicitario, atraer grandes patrocinadores y convertirse en referentes para millones de aficionados.

Curry, LeBron y KD todavía mantienen una ventaja considerable gracias a décadas de éxitos y reconocimiento internacional, siendo auténticas leyendas vivientes del baloncesto mundial. Sin embargo, jugadores como Ant, Tatum y Shai ya han comenzado a recorrer ese mismo camino, y quién sabe si en el futuro les alcanzarán o no.