Con un triplete de Lionel Messi, Argentina venció 3-0 a Argelia en su debut en la Copa del Mundo 2026. El capitán igualó el récord de goles en Mundiales, disputó su sexto torneo y lideró una actuación sobresaliente de la Scaloneta
La espera terminó de la mejor manera para la Selección Argentina. Después de cuatro años conviviendo con el recuerdo imborrable de Qatar 2022, la Selección Argentina volvió a salir a escena en una Copa del Mundo con el desafío más complejo de todos: defender el título. La misión no era sencilla.
El debut ante Argelia dejó una sensación contundente. Argentina ganó, gustó y goleó. Mostró argumentos futbolísticos para alimentar la ilusión de todos sus hinchas y el miedo de los ajenos. El 3-0 final reflejó la diferencia entre ambos equipos, pero también expuso algo más profundo: la estructura construida por Lionel Scaloni sigue funcionando y mantiene intacta buena parte de las virtudes que llevaron a la Albiceleste a conquistar la tercera estrella.
Y como tantas veces ocurrió en los últimos años, Lionel Messi volvió a ser el gran protagonista de la noche… Y qué noche.
Lionel Messi volvió a romper la historia de los Mundiales

Hablar de récords y Lionel Messi se volvió una sana costumbre. Incluso dentro de una carrera llena de marcas extraordinarias, lo ocurrido ante Argelia merece un capítulo especial.
El capitán argentino marcó los tres goles de la victoria y firmó el primer hat-trick mundialista de toda su carrera. Lo hizo además en un escenario cargado de simbolismo, ya que el encuentro representó su partido número 200 con la camiseta de la Selección Argentina y también su sexta participación en una Copa del Mundo, un logro inédito en la historia del fútbol.
La actuación del rosarino recordó a sus mejores noches. Participó constantemente en la construcción del juego, encontró espacios entre líneas y volvió a demostrar que su influencia trasciende cualquier cuestión física o estadística. A los 38 años, sigue siendo el futbolista alrededor del cual gira buena parte del funcionamiento ofensivo de Argentina.
Con los tres goles convertidos frente a Argelia, Messi alcanzó los 16 goles en Mundiales e igualó la marca del alemán Miroslav Klose como máximo goleador en la historia de la competición. Una cifra que parecía inalcanzable hace apenas unos años y que ahora podría quedar definitivamente en manos del argentino antes del final del torneo.
Del joven de Alemania 2006 al líder de seis Mundiales

Existe una imagen que ayuda a entender la magnitud del recorrido de Messi. En Alemania 2006, un adolescente de 18 años ingresaba desde el banco de suplentes ante Serbia y Montenegro y comenzaba a escribir su historia mundialista con un gol y una asistencia. Aquella versión juvenil del rosarino aparecía como la gran esperanza del futuro argentino.
Veinte años después, ese mismo futbolista sigue siendo el líder absoluto de la Selección y con una vigencia que impresiona a cualquiera.
Entre aquel debut y la noche frente a Argelia quedaron eliminaciones dolorosas, finales perdidas, críticas, reivindicaciones y finalmente la gloria eterna alcanzada en Qatar 2022. El recorrido no fue lineal ni sencillo, pero terminó construyendo una de las carreras más extraordinarias que haya visto el deporte mundial.
Por eso, más allá de los récords, la imagen de Messi liderando nuevamente a Argentina en una Copa del Mundo tiene un valor simbólico difícil de medir. Representa la continuidad de una historia que parecía completa, pero que todavía sigue encontrando nuevos capítulos.
Argentina ganó mucho más que tres puntos

Los focos se quedaron con Messi, algo completamente lógico. Sin embargo, el análisis del partido permite encontrar otras razones para el optimismo argentino.
La Selección mostró una identidad reconocible desde el comienzo. Presionó alto cuando el encuentro lo exigió, administró la posesión con inteligencia y manejó los tiempos del partido sin perder el equilibrio defensivo. En ningún momento dio la sensación de estar incómoda o fuera de control.
Rodrigo De Paul volvió a aportar despliegue e intensidad en el mediocampo. El jugador del Inter de Miami llegaba al Mundial siendo criticado por jugar en un equipo menor. Se decía que no iba a ser útil en el equipo, que no estaba preparado… Les cerró la boca a todos. Sacando a Messi, fue el mejor del equipo, corrió todo el partido, encontró pases que destrabaron el encuentro y demostró como se juega en Mundial. Capitán sin cinta.
Alexis Mac Allister ofreció claridad en la circulación y Enzo Fernández volvió a demostrar por qué se transformó en una pieza indispensable dentro de la estructura de Scaloni. Detrás de ellos, la defensa respondió con firmeza y prácticamente no permitió situaciones claras para el conjunto africano.
Ese funcionamiento colectivo fue, probablemente, la noticia más importante para el cuerpo técnico. Porque los récords individuales generan titulares, pero los Mundiales suelen definirse por la capacidad de los equipos para sostener una idea durante varias semanas. Y en ese aspecto, Argentina dejó señales muy positivas.
De Arabia Saudita a Argelia: cómo cambió el comienzo de la historia
El contraste con el último Mundial resulta inevitable. En Qatar 2022, Argentina debutó con una inesperada derrota ante Arabia Saudita que generó preocupación y puso en riesgo la clasificación a la siguiente ronda. Durante algunos días, la posibilidad de una eliminación temprana dejó de parecer una locura.
Cuatro años más tarde, el escenario fue completamente distinto. La Scaloneta comenzó su camino con autoridad, controlando el desarrollo del encuentro y evitando cualquier sobresalto. El resultado no garantiza absolutamente nada para lo que viene, pero sí ofrece una diferencia importante respecto a aquel estreno traumático en Qatar.
La Argentina de 2026 parece llegar al torneo con una madurez competitiva distinta. Ya no es un equipo que busca demostrar que puede ser campeón. Es un equipo que intenta demostrar que puede seguir siéndolo. Se los nota sueltos, sin el peso que conlleva tener que ganar.
Todos los récords que alcanzó Messi contra Argelia

La actuación del capitán argentino dejó varias marcas históricas que quedarán registradas en los libros del fútbol mundial:
- Se convirtió en el primer futbolista en disputar seis Copas del Mundo.
- Marcó el primer hat-trick mundialista de su carrera.
- Alcanzó los 16 goles en Mundiales.
- Igualó a Miroslav Klose como máximo goleador histórico de la Copa del Mundo.
- Llegó a los 200 partidos con la Selección Argentina.
- Se transformó en el jugador más veterano en marcar un triplete en un Mundial.
El desafío que tiene por delante la Selección Argentina
La victoria ante Argelia representa apenas el primer paso de un recorrido que promete ser largo y exigente. Austria y Jordania aparecen ahora como los próximos obstáculos en la fase de grupos, mientras Argentina busca asegurar cuanto antes su clasificación a los 16avos de final.
La Selección transmitió una sensación que suele ser difícil de explicar con estadísticas. Jugó como un equipo que sabe perfectamente quién es, qué quiere y cómo conseguirlo. Esa confianza colectiva fue una de las grandes fortalezas del ciclo Scaloni y volvió a aparecer en el momento indicado.
Mientras el mundo sigue observando los récords de Messi y calculando cuántas marcas más podrá romper antes de despedirse de los Mundiales, Argentina parece enfocada en otro objetivo. Uno mucho más ambicioso.
Porque la historia de Qatar convirtió a esta generación en eterna. Pero el debut ante Argelia dejó una sensación imposible de ignorar: no llegaron a Estados Unidos para vivir de los recuerdos. Llegaron para intentar escribir otro capítulo.
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