El nuevo seleccionador alemán divide su primera convocatoria en dos grupos para afrontar cuatro partidos de Nations League. Mezcla experiencia, juventud y abre la puerta a una nueva generación


Jürgen Klopp ha llegado a la selección alemana dispuesto a cambiar algunas de las reglas no escritas de una convocatoria internacional. Su primera lista como seleccionador no tiene 23, ni 26, ni 30 nombres. Tiene 44 futbolistas. El técnico ha dividido a sus jugadores en dos grupos para afrontar los cuatro partidos que Alemania disputará entre el 24 de septiembre y el 4 de octubre en la UEFA Nations League.

La Mannschaft abrirá esta nueva etapa ante la Países Bajos de Xavi Hernández en Ámsterdam y posteriormente recibirá a Grecia en Augsburgo. Después llegarán Serbia, en Múnich, y de nuevo Grecia, esta vez en Salónica. Klopp ha diseñado dos convocatorias diferentes para esos cuatro encuentros con un objetivo claro: ver de cerca al mayor número posible de futbolistas sin perder competitividad.

DOS LISTAS, UNA MISMA IDEA

La primera convocatoria está formada por 24 jugadores y será la encargada de disputar los encuentros ante Países Bajos y Grecia. Para los dos siguientes compromisos se incorporarán otros 20 futbolistas, mientras que la mayoría de los integrantes del primer grupo regresarán a sus clubes.

Klopp ha querido dejar claro que no existe un equipo A y un equipo B. Las dos listas responden a una misma intención competitiva y están construidas buscando equilibrio entre experiencia, juventud, posiciones y perfiles.

El motivo también es práctico. Alemania afrontará cuatro partidos en apenas diez días y muchos jugadores llegarán después de competir con sus clubes el fin de semana. El seleccionador considera que el calendario permite aprovechar la ventana internacional para ampliar su conocimiento de la plantilla. La fórmula permite al técnico alemán trabajar con un grupo amplio sin sobrecargar a los futbolistas y, al mismo tiempo, disponer de diferentes perfiles para cada encuentro. Klopp tendrá así la oportunidad de observar en un contexto competitivo a jugadores que hasta ahora habían tenido un papel secundario o que todavía no habían debutado con la absoluta.

«Quiero conocer al mayor número de jugadores posible», explicó Klopp, que durante las últimas semanas ha recorrido distintos estadios y ha mantenido numerosos contactos con futbolistas.

TER STEGEN, EL NUEVO NÚMERO UNO

Uno de los primeros cambios de la nueva Alemania estará bajo los palos. Marc-André ter Stegen será el portero titular de Klopp después de la retirada internacional de Manuel Neuer. El guardameta del Ajax regresa a la selección y se convierte en una de las piezas sobre las que el nuevo técnico pretende construir su proyecto.

El cambio no se limita a la portería. También afecta a la estructura del centro del campo. Klopp ha confirmado que Joshua Kimmich será considerado principalmente como centrocampista, recuperando un papel más cercano a su posición natural.

JUVENTUD, REGRESOS Y NUEVAS CARAS

La lista presenta una mezcla entre futbolistas consolidados y nombres que buscan hacerse un hueco en la Mannschaft.

Entre los regresos aparecen Serge Gnabry, Chris Führich, Kevin Schade, Anton Stach, Yann Aurel Bisseck y Vagnoman. También vuelve Adeyemi, mientras que jugadores como Jonathan Burkardt, Tom Bischof o Saïd El Mala forman parte de la renovación generacional. Pero el nombre que mejor representa esta apuesta es probablemente Younes Ebnoutalib. El delantero del Eintracht de Frankfurt recibe su primera llamada con la absoluta después de haber comenzado la temporada con fuerza.También aparecen nuevas alternativas como Felix Keidel, Derry Scherhant, Bambasé Conté o Brajan Gruda.

En total, la convocatoria incluye numerosos futbolistas sin experiencia internacional y el objetivo declarado de Klopp es preparar jugadores que puedan estar en la élite de la selección durante los próximos años.

LAS AUSENCIAS TAMBIÉN HABLAN

Una de las características de esta primera lista es que algunos nombres importantes del fútbol alemán no aparecen. Leroy Sané y Deniz Undav son dos de las ausencias más llamativas. El caso de Sané responde, según explicó Klopp, a que todavía no ha terminado de asentarse en el nuevo curso y el seleccionador todavía tiene pendiente hablar con él.

También se quedan fuera Leon Goretzka, lesionado, y Leweling, que arrastra problemas físicos. Manuel Neuer y Antonio Rüdiger, por su parte, ya habían cerrado su etapa internacional después del Mundial.

MUSIALA, GNABRY Y SCHLOTTERBECK: UNA EXCEPCIÓN

Dentro de una convocatoria diseñada para repartir minutos y observar alternativas, Klopp sí ha identificado algunos casos especiales. Nico Schlotterbeck, Jamal Musiala y Serge Gnabry permanecerán durante las dos semanas. El seleccionador considera que necesitan continuidad y ritmo después de haber atravesado un periodo complicado.

Es una decisión que resume bien la filosofía de esta primera ventana: no existe una receta única para todos los jugadores. Algunos estarán para competir. Otros, para ser observados. Otros, para recuperar sensaciones. Y algunos, para comenzar a construir una relación con la selección.

EL MÉTODO KLOPP

La primera convocatoria de Klopp permite identificar una idea que va más allá de los nombres. El alemán pretende recuperar una selección competitiva sin cerrar la puerta a una renovación profunda. Su método combina conocimiento directo del futbolista, conversación individual, observación presencial y una utilización mucho más amplia de la plantilla.

«Queremos preparar a los jugadores para que en los próximos dos o tres años estén en la élite», explicó el seleccionador. Esa frase define el proyecto.