El gigante senegalés, de 7’6″ y sin equipo en la liga desde 2022, afrontará la pretemporada de los Sixers con un contrato no garantizado
Tacko Fall ha recibido lo que él mismo ha definido como «una oportunidad de una vida que no pienso desperdiciar». Los Philadelphia 76ers anunciaron esta semana la firma del pívot, de 30 años y 2,29 metros, con un contrato Exhibit 10, la fórmula habitual para incorporar jugadores al campamento de pretemporada sin comprometer una plaza fija en la plantilla.
El acuerdo, no garantizado, le da a Fall la posibilidad de disputar la pretemporada y aspirar a una de las plazas de contrato dual (two-way) que aún tiene libres la franquicia, actualmente cubiertas solo dos de tres por Caleb Love y Rayan Rupert. Junto a él, Philadelphia también firmó bajo el mismo tipo de contrato al base Jameer Nelson Jr., hijo del exjugador de la NBA del mismo nombre, y al alero Saint Thomas, quien la pasada campaña ya destacó en el filial de la G League del propio club, los Delaware Blue Coats.
Fall no pisa una cancha de la NBA desde la temporada 2021-22, cuando defendió los colores de Cleveland Cavaliers. Desde entonces ha desarrollado su carrera en China y Nueva Zelanda, donde promedió 11,2 puntos, 7,2 rebotes y 2,1 tapones en algo más de 18 minutos por partido. Antes de su etapa en Cleveland, el pívot senegalés fue compañero en Boston Celtics de Jaylen Brown, ahora también en Philadelphia tras el traspaso que protagonizó este verano, lo que añade un componente de reencuentro a su fichaje. «Tengo muchas ganas de jugar junto a JB y de hacer todo lo necesario para ayudar al equipo», declaró Fall.
El contexto deportivo juega a su favor. Los Sixers, que además de incorporar a Brown firmaron a LeBron James en la agencia libre, cuentan con una rotación de pívots joven e inexperta detrás de Joel Embiid, formada por Adem Bona (23 años) y Ariel Hukporti (24). Con la plantilla ya completa a 14 jugadores garantizados, la vía más realista para Fall pasa por asegurarse un contrato dual o, en su defecto, una plaza en los Blue Coats. Dada la delicada historia médica de Embiid, no se descarta que una lesión del camerunés termine abriéndole una puerta inesperada al primer equipo.
El campamento de entrenamiento de los 76ers, que arrancará este mes en Camden, Nueva Jersey, será por tanto el escenario donde Fall tendrá que demostrar que su juego ha evolucionado lo suficiente como para volver a convencer a un equipo de la NBA, cuatro años después de su última aparición en la liga.
