La escudería italiana aprovecha un vacío legal del reglamento de la Fórmula 1 para rodar 200 kilómetros en IFEMA con Hamilton y Leclerc, una prueba valida el asfalto del trazado a solo dos meses del Gran Premio de España


El silencio habitual de los pabellones de IFEMA y Valdebebas se ha roto este jueves con el rugido de los monoplazas de Fórmula 1. La mítica escudería Ferrari ha sorprendido al automovilismo mundial al organizar un rodaje privado sobre el asfalto del nuevo trazado de la capital española. Esta inesperada sesión promocional marca un hito en el desarrollo de la infraestructura deportiva madrileña.

Mientras los operarios locales continúan con la colocación de las gradas destinadas a albergar a más de 100.000 espectadores el próximo mes de septiembre, la presencia de los camiones de Maranello certifica que el diseño de la pista cumple con las exigencias de la alta competición. Hoy, el complejo permanece cortado al tráfico institucional desde primera hora de la mañana para garantizar la seguridad de los entrenamientos.

Un vacío reglamentario que otorga ventaja estratégica

El equipo de Maranello ha aprovechado la normativa de los días de grabación para rodar sus vehículos actuales fuera de los entrenamientos oficiales. Esta ventana legal permite a los monoplazas completar un máximo de 200 kilómetros con neumáticos específicos que no están destinados a la carrera. Con esto, la marca italiana se adelanta a todos sus rivales directos en el análisis del comportamiento real del trazado.

El despliegue de Ferrari en la capital incluye a 80 técnicos y mecánicos encargados de monitorizar cada kilómetro de la sesión. Los pilotos, Charles Leclerc y Lewis Hamilton, disponen de unas 20 vueltas cada uno para estudiar los secretos de la pista. De esta forma, el equipo busca recopilar datos limpios de telemetría sin superar el estricto límite presupuestario del campeonato mundial.

Sin duda, la presencia de la escudería más laureada del planeta supone un espaldarazo definitivo para la organización tras los meses de dudas sobre los plazos. De hecho, el circuito ha abonado la preparación del evento con un ingreso de 150.000 euros por parte del constructor italiano. Así, el nuevo trazado urbano demuestra que su construcción avanza de forma sólida hacia la homologación internacional definitiva de la federación.

El examen de La Monumental y el desafío técnico de la pista

La prueba de este jueves permite evaluar el diseño definitivo de los 5,4 kilómetros de cuerda y sus 22 curvas reglamentarias. Pero, sin duda, el gran foco de atención de los ingenieros se centra en la espectacular curva conocida como La Monumental. Este giro de casi 180 grados mantenidos presenta una pendiente pronunciada que pondrá a prueba la resistencia de las gomas y los motores.

El director general del evento, Luis García Abad, defendió la gestión del proyecto explicando que siempre han tratado de entregar cosas ya hechas en lugar de construir castillos en el aire. La llegada de los monoplazas confirma la estabilidad de un asfalto que terminó de colocarse hace escasas semanas. Además, los organizadores disiparon las reticencias del ayuntamiento sobre el impacto acústico en las zonas residenciales cercanas al recinto deportivo.

Finalmente, el visto bueno de las autoridades locales y el apoyo de los comisarios garantizan el correcto funcionamiento de los sistemas de seguridad. Varias escuderías rivales han intentado solicitar turnos similares de rodaje, pero la agenda del trazado ya está completa. Por lo tanto, los ingenieros competidores tendrán que conformarse con enviar observadores a las vallas exteriores para intentar descifrar el rendimiento de los coches rojos.