Un doblete del canterano Bil Nsongo en Valladolid sella el retorno de los blanquiazules a la élite del fútbol español tras una de las travesías del desierto más duras de la historia reciente
Llovía sobre el José Zorrilla, pero los miles de aficionados blanquiazules desplazados hasta Valladolid no sentían el agua. Solo sentían que, por fin, la pesadilla había terminado. El Deportivo de La Coruña regresa a Primera División tras ocho años de sufrimiento, barro y resistencia. Y lo hace de la manera más épica posible: lejos de Riazor, bajo la lluvia, y gracias a un hijo de la casa.
El protagonista del ascenso fue Bil Nsongo, el canterano camerunés que firmó el doblete que devolvió al Dépor a la élite del fútbol español. El primer tanto llegó de cabeza, tras un balón a balón parado de Luismi Cruz, con un remate espectacular entre los defensores locales. Antes del descanso, Nsongo volvió a marcar para sentenciar una tarde que quedará grabada para siempre en la memoria deportivista.
Con este resultado, Racing de Santander y Deportivo de La Coruña son los dos equipos que ascenderán a LaLiga EA Sports, con el título de la LaLiga Hypermotion 2025-26 decidiéndose en la última jornada tras el empate del Racing en Málaga.
La historia que precede a este ascenso es tan dolorosa como extraordinaria. Desde aquel 29 de abril de 2018, cuando cayeron ante el Barcelona que se proclamaba campeón de Liga, el Deportivo no solo no había podido regresar a la élite, sino que llegó a hundirse hasta la tercera categoría del fútbol español. Nunca un campeón de Liga había caído hasta la tercera categoría. Nunca un gigante había vivido una travesía tan dolorosa y tan larga.
El regreso a Segunda llegó en mayo de 2024, y esta temporada el equipo, dirigido por Antonio Hidalgo, ha construido un equipo sólido y convincente, sostenido por jugadores como Yeremay, Zakaria y David Mella, que han dado el fútbol y el gol necesarios para pelear desde el principio por el ascenso directo.
El triunfo en Valladolid no solo devolvió al club gallego a Primera División: cerró una de las heridas más profundas del fútbol español contemporáneo. Riazor volverá a vibrar la próxima temporada con fútbol de máximo nivel. El Dépor ha vuelto a donde nunca debió irse.
