Cuatro coronas en juego y un continente expectante: Europa busca a sus próximos soberanos del arco
Antalya vuelve a convertirse en el epicentro del tiro con arco continental. Más de 300 arqueros procedentes de 41 países han llegado a la costa turca para disputar uno de los torneos más prestigiosos del calendario europeo, con un aliciente adicional: los cupos para los Juegos Europeos de Estambul 2027.
La gran pregunta que sobrevuela el campo de tiro es clara: ¿Podrán los cuatro campeones individuales de Europa revalidar el título que conquistaron en Essen 2024? Dos años después, sus trayectorias han tomado caminos muy distintos, pero todos llegan a Antalya con la misma ambición: volver a lo más alto.

Mete Gazoz: el héroe local que quiere volver a hacer historia
Cuando Mete Gazoz se proclamó campeón de Europa en 2024, logró algo que ningún arquero había conseguido antes: ser simultáneamente campeón olímpico, mundial y europeo. Ese hito lo elevó a la categoría de leyenda.
Desde entonces, el turco ha seguido siendo una figura dominante, aunque ya no conserva la triple corona. En París 2024 no pudo repetir el oro olímpico y cayó en cuartos de final, pero lideró al equipo masculino turco hacia un bronce muy celebrado, un objetivo que su entrenador, Yusuf Goktug Ergin, perseguía desde Tokio 2020.
En 2025 mantuvo su estatus de élite con una plata europea bajo techo y un oro individual en el Spring Arrows. Y este 2026 ha empezado igual de fuerte: tres bronces en Shanghái (individual, equipo y mixto) y otro más en Puebla.
Gazoz llega a Antalya con un perfil distinto al de hace cinco años: menos prodigio, más líder. Turquía presume de una nueva generación de talentos, pero el más grande de todos sigue siendo él. Revalidar el título en casa sería un capítulo monumental en su carrera. Y sí, es el gran favorito.
Katharina Bauer: una campeona en busca de redención
El oro europeo de Katharina Bauer en 2024 marcó el punto culminante de su carrera. Llegó a París como la mejor arquera del continente, pero su debut olímpico no fue el soñado: 27ª en la ronda clasificatoria y eliminada en primera ronda. El equipo alemán tampoco pasó de cuartos.
Los dos años posteriores no han sido brillantes, aunque sí consistentes: múltiples top‑10 y un bronce en el Grand Prix Spring Arrows 2026, donde solo cedió ante Marie Horackova.
A sus 30 años, Bauer llega a Antalya con una mezcla de experiencia y necesidad de reivindicación. Defender el título sería una declaración de resiliencia y una forma de recuperar el aura que tuvo antes de París.
Mathias Fullerton: el danés que no deja de crecer
Desde su triunfo en Essen, Mathias Fullerton ha vivido una ascensión casi imparable. Su único tropiezo real fue la derrota ante Nicolas Girard en la final del Mundial de Gwangju 2025, un resultado que se sintió más como una anomalía que como una señal de debilidad.
En 2025 arrebató a Mike Schloesser el número uno del mundo tras ganar el Europeo de campo, un logro especialmente significativo considerando que “Mikey” seguía en un nivel extraordinario.
Este año llega a Antalya en un estado de forma intimidante. Tras un mal día en Las Vegas —para un arquero compuesto de élite, fallar un solo nueve ya es un desastre— se recuperó ganando el primer gran torneo al aire libre en Puebla. En Shanghái no repitió victoria, pero firmó un 717/720 en la clasificación, una cifra que habla por sí sola.
El duelo entre Fullerton, Schloesser y Girard es el gran triángulo del compuesto europeo. Pero ahora mismo, el danés parece la máquina más afinada del circuito.
Ella Gibson: la campeona que nunca deja de competir
El título europeo de Ella Gibson en 2024 llegó tras una final épica resuelta en un desempate contra Elisa Roner. Fue el momento que confirmó su estatus entre las grandes.
Los dos años siguientes no han sido tan dominantes, aunque sí exitosos: victoria en Madrid y un 2025 espectacular por parte de Andrea Becerra que le arrebató el número uno mundial.
Pero Gibson logró un hito que llevaba años persiguiendo: ganar el Vegas Shoot 2026, tras haber sido segunda en 2024 y tercera en 2025. Lo hizo en un desempate a cinco, una prueba de nervios que muy pocas arqueras habrían resistido.
Su inicio de temporada al aire libre no ha sido brillante, pero eso nunca ha frenado su ambición. En Antalya llega para competir, para ganar y para defender su corona. Su sonrisa engaña: es una de las rivales más duras del circuito.
