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El empate entre Tottenham y Leeds dejó mucho más que un reparto de puntos en el norte de Londres. El 1-1 mantiene vivo uno de los escenarios más impensados de la temporada: la posibilidad real de que los Spurs desciendan de la Premier League


El conjunto dirigido por Roberto De Zerbi parecía encaminado hacia la victoria cuando Mathys Tel abrió el marcador con un gran disparo al inicio de la segunda parte. Sin embargo, el propio delantero francés pasó de héroe a villano al cometer el penalti que Calvert-Lewin transformó para el empate definitivo.

El resultado deja al Tottenham en la 17ª posición con 38 puntos, apenas dos por encima del West Ham, que ocupa la zona de descenso con 36 puntos a falta de dos jornadas.

Más allá del marcador, lo preocupante para los Spurs es la sensación de fragilidad. El Tottenham volvió a evidenciar los problemas que han marcado toda su temporada: nerviosismo defensivo, falta de contundencia y una enorme presión psicológica en casa, donde solo ha ganado dos partidos de liga en toda la temporada.

La salvación ahora se jugará en un cierre dramático. El Tottenham deberá visitar al Chelsea antes de cerrar la liga en casa ante el Everton. El West Ham, por su parte, todavía tiene enfrentamientos contra Newcastle y el propio Leeds, ya matemáticamente salvado.

En Londres nadie imaginaba hace unos años que un club acostumbrado a competir en Europa estaría peleando por no caer a Championship. La llegada de De Zerbi generó algo de reacción inmediata, pero quizá demasiado tarde. Los Spurs han sumado puntos importantes en las últimas semanas, aunque el empate ante el Leeds puede convertirse en una oportunidad perdida que pese enormemente en el desenlace final.

Mientras tanto, en el entorno del West Ham todavía creen en la remontada. El equipo de Nuno Espírito Santo ha mostrado mayor regularidad competitiva desde enero y sabe que una sola victoria podría cambiar completamente la clasificación si el Tottenham vuelve a tropezar.

La lucha por la permanencia, que hace apenas un mes involucraba a varios clubes, se ha reducido prácticamente a un duelo entre dos históricos de Londres. Y después del empate ante el Leeds, el Tottenham sigue dependiendo de sí mismo, pero ya no tiene margen de error.