La actual número uno del mundo sorprendió con su decisión de abandonar el tenis profesional a la edad de 25 años. Lo comunicó a través de un video junto a  la extenista Casey Dellacqua en redes sociales


Barty anunció su retirada inmediatamente después de una racha en la que ganó 25 de sus últimos 26 partidos y  el título en tres de sus últimos cuatro torneos. Su triunfo más reciente en el Abierto de Australia probablemente será recordado como su victoria más impactante, ya que se convirtió en la primera australiana en ganar el título en su evento local de Grand Slam en 44 años, y de manera convincente sin perder un set.

Durante su carrera, ha conquistado tres Grand Slams, 15 títulos individuales y 12 de dobles en el circuito. Después de levantar el gran título en casa, Ashleigh anunciaba que no jugaría ni Indian Wells ni Miami por no estar preparada físicamente. Ocupó el primer puesto durante 114 semanas consecutivas, la cuarta racha más larga en la historia del circuito detrás de Steffi Graf (186 semanas).

No es la primera vez que la australiana cuelga su raqueta. En 2014, cambió el tenis por el cricket con la intención de encontrarse a sí misma, pero volvió al circuito al echarlo de menos. Uno de sus principales objetivos era levantar el trofeo en Wimbledon, que cumplió la pasada temporada derrotando a Karolina Pliskova en la final. Después de haber conseguido Roland Garros en 2019, a la australiana solo le quedaba una cosa: ganar el Grand Slam en casa, junto a los suyos.

Desde junio tan solo participó en Roland Garros, Wimbledon, Cincinnati y US Open. La australiana dice sentir que es la decisión correcta para ella en este momento: «Sé que lo he hecho anteriormente, pero con una sensación muy distinta. Sé que es la hora de que me aleje y persiga otros sueños». Al respecto del momento elegido para tomar esta decisión aseguró:  «El haber ganado Wimbledon, que era mi mayor sueño en el tenis, cambió mi punto de vista. Después de Wimbledon empecé a tener esta sensación, pero no estaba del todo satisfecha. Luego llegó el reto del Open de Australia. Me parece la manera perfecta de celebrar el increíble viaje de mi carrera deportiva. Quiero perseguir otros sueños que siempre quise hacer».

En cuanto a sus sueños, proyectos y lo que implica el éxito para ella sostuvo: «Mi felicidad no dependía de mis resultados. El éxito para mí es saber que he dado todo lo que tengo, estoy satisfecha y feliz. Físicamente no tengo nada más que dar. Ahora tengo otros sueños que no implican viajar por todo el mundo, estar lejos de mi familia, de mi casa. Nunca dejaré de amar el tenis. Ahora quiero disfrutar de la siguiente etapa de mi vida como persona, no como atleta».

Ashleigh Barty ha sido un gran ejemplo tanto dentro como fuera de la cancha, es admirable su coraje  a la hora de elegir abandonar un deporte donde es la mejor del mundo para ser feliz realizando otros proyectos, sin dudas ese es su verdadero éxito.

 

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