El jurado profesional, con figuras como Carlos Sainz y Guillermo Solana, seleccionará el diseño ganador entre las propuestas de Sandra Val, Pininfarina y Laura Atalaya el próximo 26 de febrero
El rugido de los motores aún queda lejos en el calendario, pero la identidad del Gran Premio de España ya ha comenzado a esculpirse en los talleres de diseño. Madrid se prepara para un regreso histórico a la máxima categoría del automovilismo con la ambición de quien sabe que cada detalle cuenta para la posteridad. El trofeo, ese objeto de deseo que corona el esfuerzo del domingo, dejará de ser una incógnita para convertirse en el primer gran emblema de la cita madrileña.
Esta búsqueda de la excelencia no es fruto del azar, sino de un proceso creativo que ha cruzado fronteras para atraer el talento de diseñadores nacionales e internacionales. La organización ha querido que la pieza no sea solo un metal que brilla bajo el podio, sino un testamento de la cultura y la innovación de la ciudad. Con la mirada puesta en el trazado de Madring, la carrera por el diseño más representativo encara ya su recta final hacia la ceremonia del Palacio de Cibeles.
Tres visiones para un podio histórico: del ajedrez a la ingeniería de precisión
Las ideas de los finalistas presentan enfoques que van desde la narrativa clásica hasta la abstracción técnica más vanguardista. Sandra Val propone «Regnatrix Aurea», una pieza que se inspira en la figura de la reina del ajedrez para proyectar los valores de estrategia y dominio necesarios en la pista. Con esto, la artista busca fundir la mitología madrileña, representada por el grifo y la corona, con la ritualidad de los laureles clásicos que históricamente han premiado a los campeones.
Por su parte, el estudio italiano Pininfarina ha optado por un lenguaje puramente automotriz con su propuesta «Monumental». Esta obra traduce la curva más emblemática del circuito de Madrid en una forma que captura la fluidez y la tensión del pilotaje a alta velocidad. Así, el trofeo se convierte en un fragmento físico de la propia pista, permitiendo que el ganador se lleve consigo la esencia misma del asfalto que acaba de conquistar.
Finalmente, la propuesta de Laura Atalaya se asienta sobre los pilares de la sostenibilidad y la honestidad material. Bajo el título «Trofeo GP Madrid», su diseño monolítico y sobrio asciende desde una base circular para transformarse progresivamente en la geometría del circuito. Sin embargo, su mayor valor reside en el compromiso medioambiental, alineándose con las exigencias actuales de responsabilidad que la Fórmula 1 demanda a sus sedes modernas.
Un jurado de leyendas y referentes para decidir el futuro icono de Madring
La responsabilidad de elegir el diseño ganador recae sobre un comité que equilibra la experiencia deportiva con el rigor artístico y arquitectónico. Figuras como la leyenda de los rallies, Carlos Sainz, aportan la visión del competidor que conoce el peso simbólico de un galardón. Junto a él, Guillermo Solana, director del Museo Thyssen, y la arquitecta Teresa Sapey, garantizan que la obra seleccionada cumpla con los estándares estéticos de una capital cultural como es Madrid.
El veredicto final se dará a conocer el jueves 26 de febrero a las 20:00 horas, en un acto que promete ser el primer gran hito institucional del Gran Premio. El Palacio de Cibeles será el escenario donde autoridades como José Luis Martínez Almeida e Isabel Díaz Ayuso acompañarán al jurado en esta decisión. Con esto, la ciudad no solo presenta un objeto de metal, sino que consolida su voluntad de vincular el deporte de élite con el prestigio del diseño internacional.
Los criterios de selección han sido estrictos: sofisticación, originalidad y, sobre todo, un reflejo fiel del espíritu cosmopolita madrileño. Se busca que el trofeo sea recordado como lo fueron en su día el volante de madera en Australia o los diseños icónicos de Japón. Por ello, la elección del próximo jueves marcará un antes y un después en la construcción de la marca Madring ante los ojos del mundo.
A falta de pocos meses para que el semáforo se ponga en verde, la capital ya ha empezado a ganar su posición en la parrilla de salida del diseño mundial. La expectación por conocer cuál de estas tres interpretaciones alzará el brazo del vencedor es máxima entre los aficionados y expertos del sector. Así, el GP de España comienza a rodar mucho antes de que los neumáticos toquen el suelo madrileño.
