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Fórmula 1

Dominio de Mercedes y estreno de mejoras en el GP de Japón 2026: Russell lidera unos libres marcados por la ausencia de Alonso

George Russell marca el ritmo en Suzuka seguido de Antonelli en una sesión donde Aston Martin probó soluciones aerodinámicas con Jak Crawford ante la baja temporal de Fernando Alonso por su paternidad


El asfalto de Suzuka ha recibido a la Fórmula 1 en su tercera cita de 2026 con un ambiente de cambio y evolución técnica. La ausencia de Fernando Alonso, motivada por su reciente paternidad, marcó el inicio de una jornada donde el joven Jak Crawford asumió la responsabilidad en el garaje 14 de Aston Martin.

La sesión inaugural en el trazado japonés se convirtió en un laboratorio de pruebas para las escuderías. Los equipos aprovecharon los primeros minutos para evaluar la respuesta de sus nuevos componentes bajo las exigentes fuerzas laterales de la pista. Además, el ritmo pausado inicial permitió observar las primeras tendencias de una temporada que empieza a definir sus jerarquías.

Innovaciones técnicas y dificultades en el trazado nipón

El Gran Premio de Japón suele ser el escenario elegido por las fábricas para introducir grandes paquetes de actualizaciones. En esta ocasión, Red Bull presentó un RB22 profundamente modificado con nuevos pontones, una cubierta de motor rediseñada y cambios estructurales en el fondo plano. Unas piezas que buscan optimizar el flujo de aire y la refrigeración, aspectos críticos para mantener el rendimiento en circuitos de alta velocidad.

Sin embargo, las nuevas piezas no trajeron una estabilidad inmediata para el equipo de las bebidas energéticas. Tanto Max Verstappen como Hadjar sufrieron con un coche excesivamente nervioso, especialmente en zonas críticas como la curva 130R. En este punto, el fenómeno del clipping y las reducciones de velocidad imprevistas dificultaron la progresión de los pilotos durante gran parte de la mañana.

Por su parte, el resto de la parrilla no se quedó atrás en la carrera por la eficiencia aerodinámica. Ferrari optimizó sus conductos de freno y el carenado del fondo plano, mientras que Aston Martin introdujo un alerón delantero evolucionado para maximizar la carga. Sin duda, estos cambios reflejan la urgencia de los equipos por recortar distancias en una fase del calendario donde cada décima es vital.

El impacto de estas modificaciones se hizo evidente en la falta de confianza de algunos pilotos al límite. Por ejemplo, Williams también presentó mejoras en la suspensión delantera de su FW48, buscando un mejor flujo hacia la zona posterior. A pesar del esfuerzo técnico, Alex Albon protagonizó una salvada espectacular en la curva Degner tras perder el control y acabar en la grava, evitando por centímetros el impacto contra las protecciones.

El despertar de Mercedes y la tensión final en Suzuka

La jerarquía de la sesión cambió cuando los equipos decidieron montar el compuesto blando de Pirelli. George Russell y Kimi Antonelli fueron los primeros en realizar esta transición, colocando a los dos Mercedes en lo más alto de la clasificación. Este movimiento estratégico permitió a las flechas de plata mostrar un potencial que hasta ahora se mantenía oculto bajo el uso de neumáticos medios.

Mientras Mercedes consolidaba su liderato, otros equipos sufrían contratiempos mecánicos de diversa consideración. Lewis Hamilton pasó una parte considerable de la sesión en el garaje de Ferrari debido a problemas técnicos en su monoplaza. Al mismo tiempo, el Aston Martin de Crawford cesó su actividad a falta de diez minutos, después de que los mecánicos decidieran intervenir en el coche para realizar ajustes internos.

Sin duda, la competitividad se vio en incidentes sobre la pista durante los instantes finales de la práctica. Un choque entre Alex Albon y Sergio Pérez en la chicane final dejó ambos monoplazas dañados, provocando un trompo del piloto de Williams. Este contacto se sumó a un susto previo entre Russell y el propio Pérez, evidenciando el tráfico intenso y los errores de cálculo en las zonas más lentas.

Finalmente, al caer la bandera a cuadros, el orden competitivo mostró un paso adelante de McLaren, que logró posicionar a sus pilotos por delante de los Ferrari. La sesión concluyó con una imagen poco habitual en unos entrenamientos libres: tres coches en paralelo luchando por la posición en la primera curva. Charles Leclerc cerró el entrenamiento con un adelantamiento estético, subrayando la intensidad que se espera para el resto del fin de semana en Japón.