El base de Sacramento Kings está protagonizando uno de los comienzos más llamativos de la temporada. Con casi 24 lanzamientos por encuentro en sus primeros cinco partidos, el estadounidense ha llegado a la NBA sin ningún miedo a asumir responsabilidades
El base de Sacramento Kings se ha convertido en uno de los nombres más curiosos de este inicio de temporada por una estadística que resulta difícil de creer: está lanzando a canasta con una frecuencia propia de las mayores estrellas de la competición.
En sus primeros cuatro partidos intentó 93 tiros de campo, una media de 23,3 lanzamientos por encuentro. Una cifra que le situaba únicamente por detrás de Anthony Edwards entre los jugadores que más tiraban de toda la NBA. Y hablamos de un rookie de apenas 19 años, elegido con el número siete del Draft de 2026, que acaba de comenzar su carrera profesional.
Un novato que no tiene miedo a lanzar
Sacramento apostó por Acuff después de su destacada etapa universitaria en Arkansas, donde ya había demostrado ser un anotador de enorme talento. En la NCAA promedió 23,5 puntos por encuentro, con un 44% de acierto desde la línea de tres puntos. Su facilidad para generarse sus propios lanzamientos y asumir responsabilidades ofensivas le convirtió en uno de los exteriores más interesantes de su generación. Sin embargo, lo que pocos podían imaginar era que mantendría semejante volumen de tiro desde sus primeros minutos en la NBA.
Su debut ante Los Angeles Clippers fue toda una declaración de intenciones. Acuff terminó con cinco aciertos en 24 lanzamientos, incluidos siete triples fallados. Un estreno complicado que no pareció afectar demasiado a su confianza. En su siguiente encuentro, frente a Portland Trail Blazers, volvió a asumir un enorme protagonismo ofensivo: 26 tiros de campo y 33 puntos. La tendencia ha continuado durante los siguientes partidos. Acuff no duda en lanzar, incluso cuando los porcentajes no le acompañan.
34 puntos y 26 lanzamientos ante New Orleans
Esta madrugada, frente a New Orleans Pelicans, el joven base volvió a protagonizar una actuación que resume perfectamente su comienzo de temporada. Acuff terminó con 34 puntos, 14 asistencias y 6 rebotes, estableciendo su nuevo récord anotador en la NBA. Para alcanzar esa cifra necesitó 26 lanzamientos de campo, de los que convirtió 13. También intentó 11 triples, aunque únicamente anotó tres. Su actuación fue una de las grandes noticias del encuentro, pese a que Sacramento volvió a perder, esta vez por 132-120.
El partido dejó también una muestra de su capacidad para generar juego, con 14 asistencias, aunque las seis pérdidas de balón reflejan que todavía tiene aspectos importantes que mejorar. Lo verdaderamente llamativo es que, incluso después de cinco encuentros, su volumen ofensivo no disminuye. Acuff acumula ya 119 lanzamientos de campo, una media de 23,8 por partido. Una cantidad extraordinaria para cualquier jugador, pero especialmente sorprendente tratándose de un novato.
Muchísimos tiros, pero poca eficiencia
El enorme protagonismo ofensivo de Acuff está acompañado de unos números que reflejan tanto su talento como las dificultades propias de su adaptación. Después de cinco partidos, el estadounidense promedia 24 puntos, 6,6 asistencias y 3,4 rebotes. Sin embargo, sus porcentajes todavía están lejos de ser buenos: 37,8% en tiros de campo y 22,2% desde el triple.
Sacramento está permitiendo que Acuff gane experiencia y sea la principal referencia ofensiva del equipo, dándole la oportunidad de desarrollarse y que asuma responsabilidades desde el primer momento. Por otro, el equipo necesita que esa agresividad se traduzca progresivamente en mejores decisiones ofensivas. Porque el problema no es necesariamente que lance mucho, sino que todavía necesita seleccionar mejor sus tiros. Es algo normal en un jugador de 19 años, y la estrategia de unos Kings que vuelven a no tener ninguna expectativa de competir de dejarle tirarse hasta las zapatillas, es acertada.
El consejo de Draymond Green
Su manera de jugar tampoco ha pasado desapercibida para los veteranos de la competición. Durante la pretemporada, Draymond Green aprovechó un enfrentamiento entre Golden State Warriors y Sacramento Kings para aconsejar al joven base sobre la importancia de involucrar a sus compañeros. Acuff tiene una mentalidad claramente anotadora, pero su evolución también dependerá de su capacidad para dirigir el juego y encontrar ventajas para el resto del equipo.
En ese sentido, las 14 asistencias ante New Orleans representan una señal positiva. El estadounidense tiene recursos para generar puntos por sí mismo, pero también puede aprovechar la atención defensiva que recibe para crear oportunidades. Encontrar el equilibrio entre ambas facetas será fundamental para su desarrollo.
Sacramento, cinco partidos y ninguna victoria
El contexto colectivo tampoco ayuda demasiado. Los Kings han comenzado la temporada con cinco derrotas consecutivas, un balance que evidencia las dificultades de un equipo que todavía no ha encontrado su mejor versión. En este escenario, Acuff está disfrutando de una libertad ofensiva poco habitual para un rookie. Puede asumir muchos lanzamientos, equivocarse y seguir intentándolo sin que su protagonismo disminuya.
Cinco partidos, 119 lanzamientos y una confianza absolutamente descomunal. Darius Acuff Jr. tiene todavía mucho que mejorar, especialmente en su eficiencia, pero ya ha conseguido algo poco habitual para un novato: lanzar a canasta como si llevara años siendo la primera opción ofensiva de su equipo.
