Boca le ganó 3-1 a Vasco da Gama en el Maracaná y se clasificó a la final de la Sudamericana, revirtió la serie tras caer por 0 – 1 en La Bombonera
Boca consiguió una victoria memorable en el Maracaná: derrotó 3-1 a Vasco da Gama por la vuelta de las semifinales de la Copa Sudamericana 2026 y dio vuelta la serie para clasificarse a la final. Lautaro Di Lollo abrió el marcador en el comienzo del partido, Miguel Merentiel amplió la ventaja antes del descanso y Leandro Paredes, sobre el cierre, selló el triunfo después del empate parcial de Puma Rodríguez.
El Xeneize había perdido 1-0 en La Bombonera y necesitaba ganar en Río de Janeiro para mantener vivo el objetivo de pelear por el título. La respuesta llegó desde el arranque, con un equipo decidido a buscar el resultado y que encontró en sus primeras oportunidades la contundencia que le había faltado en el encuentro de ida.
Di Lollo y Merentiel pusieron a Boca en ventaja

Boca golpeó rápidamente en el Maracaná. A los cuatro minutos, Lautaro Blanco ejecutó un córner desde la izquierda y Lautaro Di Lollo ganó de cabeza para vencer a Léo Jardim. El defensor puso el 1-0 y empató la serie global cuando todavía quedaba prácticamente todo el partido por delante. Fue el séptimo gol del central, todos ganando de cabeza.
El gol tempranero modificó el escenario de la revancha. El equipo argentino consiguió recuperar la confianza y continuó buscando el arco rival, mientras Vasco tuvo dificultades para responder con claridad. Boca encontró espacios y estuvo cerca de ampliar la diferencia en una acción que terminó con Leonel Flores frente al arco, pero la defensa brasileña consiguió evitar el segundo.
Con el correr de los minutos, el Xeneize volvió a aprovechar una oportunidad para estirar la ventaja. A los 34 minutos, un error defensivo de Vasco dejó la pelota en poder de Sebastián Villa, que asistió a Miguel Merentiel. El delantero uruguayo definió ante la salida del arquero y marcó el 2-0, un resultado que puso a Boca arriba en el global y lo dejó en una posición favorable para conseguir la clasificación.
La eficacia fue determinante en ese primer tiempo. Después de la derrota en Buenos Aires, Boca necesitaba convertir sus oportunidades y logró hacerlo en dos momentos importantes del encuentro. Con la ventaja de dos goles, el equipo de Rodolfo Arruabarrena se fue al descanso con la clasificación encaminada, aunque todavía debía sostener el resultado durante todo el segundo tiempo.

Vasco reaccionó y volvió a empatar la serie
El conjunto brasileño salió con todo al segundo tiempo, fue a buscar el descuento y lo encontró. A los 21 minutos del segundo tiempo, Cuiabano envió un centro al área, la defensa de Boca no consiguió despejar con claridad y Puma Rodríguez apareció para definir y establecer el 1-2.
El gol cambió otra vez el panorama. Con el 2-1, Vasco igualó el resultado global y se apoyó en el impulso de su público para buscar el empate. Boca, que había conseguido controlar buena parte de la primera mitad, debió afrontar un tramo de mayor presión y cuidar una diferencia que ya no le permitía relajarse.
La reacción del equipo carioca dejó la serie abierta hasta los minutos finales. Boca había hecho lo más difícil al remontar el resultado de la ida, pero el descuento local obligó al Xeneize a volver a buscar un gol para evitar que la definición se extendiera a los penales.
Leandro Paredes apareció en el momento decisivo

Cuando el partido entraba en su tramo final, Leandro Paredes se convirtió en el protagonista de la noche. El mediocampista había ingresado durante el segundo tiempo y, a los 43 minutos, sacó un remate desde afuera del área que terminó en el fondo del arco. La pelota sorprendió a Léo Jardim y significó el 3-1 definitivo para Boca.
El gol tuvo un valor enorme por el momento en el que llegó. Vasco había recuperado la esperanza con el tanto de Puma Rodríguez y el encuentro parecía encaminarse hacia una definición por penales. Sin embargo, Paredes encontró el espacio para probar desde media distancia y aprovechó una intervención fallida del arquero para darle a Boca la ventaja definitiva.
El mediocampista, que había quedado al margen del partido de ida por una lesión, ingresó desde el banco y terminó siendo decisivo en la clasificación. Su gol no solo aseguró el triunfo en Río de Janeiro: también confirmó la remontada global por 3-2 y le permitió al Xeneize regresar a una final internacional.
Ahora, Boca espera por su rival para disputar la final de la Copa Sudamericana en Barranquilla, Colombia. Después de una serie que comenzó cuesta arriba, el Xeneize logró cambiar la historia en Brasil y quedó a un partido de conquistar el título continental. El rival será Atlético Mineiro o Montevideo City Torque.
