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El apagón de software en la Fórmula 1 abre el debate sobre el reglamento

La última cita de la Fórmula 1 en el circuito de Sepang quedó marcada por un grave fallo informático en las unidades de potencia durante la vuelta de formación


El automovilismo mundial vivió una jornada insólita en el trazado malayo debido a unas fuertes precipitaciones que condicionaron por completo el arranque de la prueba y obligaron a anteponer la seguridad.

Sin embargo, el verdadero caos estalló justo en la vuelta de formación, cuando un error electrónico imprevisto dejó a varios monoplazas totalmente bloqueados sobre el asfalto y sembró la desconcierto general en todo el paddock.

El origen del fallo informático

La introducción de la nueva normativa técnica este año ha disparado el protagonismo eléctrico en los monoplazas, obligándoles a depender de sistemas digitales sumamente complejos. Durante el fin de semana en Sepang, la intensa lluvia obligó a limitar drásticamente la potencia de los motores para rodar a baja velocidad por precaución, lo que desencadenó un fallo imprevisto en el software al interpretar mal dichos parámetros.

Como consecuencia directa, la entrega de energía se anuló de golpe en varios vehículos de forma simultánea, dejando a los pilotos sin respuesta al pisar el acelerador y provocando un largo retraso en la salida. Ante esta situación, Nicholas Tombazis, director de monoplazas de la FIA, admitió públicamente la absoluta falta de test previos en condiciones de mojado, reconociendo que la escasez de datos reales propició el error y obligó a las escuderías a instalar parches de emergencia a contrarreloj.

La reacción de los pilotos y el futuro del campeonato

Los protagonistas del campeonato no tardaron en alzar la voz ante los medios para criticar un escenario que muchos tacharon de inaceptable. Mientras Lando Norris cargaba duramente contra la excesiva dependencia de la electrónica, Sergio Pérez exigía soluciones inmediatas a la organización para evitar que algo así vuelva a repetirse.

Ante este malestar generalizado en el paddock, la federación ya estudia acelerar la modificación de las reglas para las próximas temporadas. El plan pasa por reequilibrar de forma progresiva los porcentajes de combustión y simplificar los motores, buscando reducir costes y recuperar la esencia de las carreras puras frente a una tecnología que hoy genera demasiadas dudas.